Austria está en la siguiente ronda de la UEFA Europa Conference League después de superar a Beitar Jerusalem en los penaltis por 4-2, remontando el 1-2 en contra que el conjunto israelí había mantenido durante toda la prórroga. Beitar llegó a los once metros con el marcador a su favor, pero Austria no falló ninguno de sus cuatro lanzamientos mientras que los israelís solo acertaron dos, enviando a FK Austria Wien a la siguiente fase y poniendo fin a la aventura europea del Beitar.

En el juego, Beitar fue el equipo más incisivo. Yarden Shua actuó como el cerebro ofensivo del cuadro israelí, completando cuatro pases clave que desarticularon repetidamente la defensa austriaca y ayudaron a construir y sostener la ventaja de 2-1 que Beitar conservó hasta el final de la prórroga. Con Shua encontrando espacios y combinando con sus compañeros, el Beitar tenía más peso en el juego y Austria pasó largos períodos replegado.
El principal vector ofensivo de Austria fue Johnbosco Samuel Kalu, quien igualó la cifra de Shua con cuatro pases clave propios. Su capacidad para generar peligro desde la banda mantuvo vivo el duelo y obligó a Beitar a no relajarse en ningún momento. Sin la insistencia de Kalu para llevar el balón hacia adelante, la clasificación austriaca habría sido mucho más improbable.
El centro del campo fue escenario de una batalla física continua. Daniel Nnodim y Vasilije Markovic completaron siete entradas cada uno — 14 intervenciones entre los dos — que cortaron repetidamente las transiciones de Beitar y evitaron que la ventaja de un gol se transformara en algo más definitivo. Esa solidez en el mediocampo le dio a Austria la estructura necesaria para mantenerse con vida durante los 120 minutos.
El protagonista de la noche fue, sin embargo, el portero Samuel Sahin-Radlinger. Sus siete paradas a lo largo del encuentro son el dato que mejor resume lo que vivió Austria: asediada desde el marcador, dependiente de su guardameta para no caer definitivamente. Sahin-Radlinger respondió ante cada exigencia de Beitar y fue el motivo por el que Austria todavía tenía algo que jugar cuando terminó el tiempo reglamentario. En los penaltis, Austria no tembló: cuatro lanzamientos, cuatro goles. Beitar se va a casa habiendo dominado el partido durante dos horas; Austria avanza habiéndolo ganado en el momento decisivo.
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