

Espí sólo ha jugado el 3,6% de la temporada. Lleva 26 de los 720. Sin él, el Real Madrid estaría a 10 puntos del liderato: sus goles han dado 4 puntos.
Espí lleva 26′ y dos goles. Que serían tres, de no haber sido por un fuera de juego de centímetros. Pero eso es fútbol ficción. Y no es necesario, cuando la realidad ya es demoledora por sí sola. Hablamos de uno de esos casos que dan mucho que hablar. Sólo ha jugado el 3,6% de la temporada. Pese a que cada vez que salga, bese tanto el santo que bien pareciera desprender un aura milagrosa, no sale de la capilla. Del banquillo. Por ponerlo en perspectiva: el año de la Decimocuarta, Joselu jugó el 42% de los minutos de la temporada. Un rol secundario, pero notable en su parcela. Sólo van ocho partidos, pero los datos son los que son. Por ahora, el gigante aparece una micra. Y eso que su rendimiento es extraordinario. La perfecta demostración de exprimir al máximo cada minuto, cada segundo. Nunca ha superado los 10′. De hecho, sólo una vez alcanzó los dos dígitos y fue en el primer partido, ante el Espanyol. Después, 4′ contra la Real Sociedad, 8′ frente al Betis, 1′ con el Inter y 3′ en Elche. Nada ante Málaga, Rayo Vallecano y Atlético de Madrid. “Joselu es Joselu y yo soy yo; él aprovechaba las oportunidades muy bien y yo cada vez que salgo, trato de hacerlo”, reconocía en el micrófono de AS, durante su entrevista del pasado martes. Con humildad. Sólo una vez entró por Mbappé. Y en realidad, por un motivo casi anecdótico: en el descuento frente al Inter, más por perder tiempo que otra cosa. En los otros cuatro cambios, sustituyó a Bellingham, Bernardo Silva, Valverde y Trent. El movimiento más habitual es que entre por un medio, para acumular hombres en el área. El aire que acostumbra a respirar es el de atmósferas desesperadas. De urgencias por marcar. Y en ese clima tan complejo, está brillando: marcó al Espanyol en el 90′ para asaltar Cornellà-El Prat y al Elche en el 91′, para tomar el Martínez Valero. Dos zarpazos que valen cuatro puntos. Visto de otro modo: sin Espí, el Real Madrid llevaría 11 puntos y estaría 6º, a 10 puntos del liderato. Tal vez ya habría dicho casi adiós a la Liga. En septiembre. Esa es la realidad. Lo que han supuesto sus 26′ sobre el campo. Porque sin él, se habría empatado ante Espanyol y Elche. Calidad, con poca cantidad. Lo intangible ha sido tan deslumbrante, que ha valido para que vaya con la Sub-21. Su primera llamada con La Rojita (sí había estado en la Sub-19 y Sub-20). Estará en los partidos de clasificación al Europeo ante Finlandia (en Tampere), San Marino (Serravalle) y Rumanía (único en casa; se disputará en Ibiza). Se disputará el puesto con Gonzalo. Lucha de diamantes. Y eso que hay situaciones aún peores. Endrick sólo lleva 4′ esta temporada. Un asunto con letra pequeña: se perdió los cuatro primeros partidos por lesión. Estaba en la recta final de su rehabilitación. Pero en los cuatro siguientes, 4′. Que fueron frente al Elche, cuando Mourinho hizo su all in para evitar un empate que sabía a derrota. Ni un minuto ante Inter, Rayo Vallecano y Atlético de Madrid. Sólo ha disputado el 0,5% de la temporada. Es, de los que han jugado, el que menos de la plantilla. Inmediatamente por encima, Espí. Aún han debutado esta temporada Lunin, Asencio y Thiago. Además de los tres lesionados (Militao, Mendy y Rodrygo) y Sergio Martínez. Mourinho ha utilizado a 20 jugadores y de ellos, Espí es el 19º en minutos. Sólo ha jugado 26′, en los que ha metido dos goles... que podrían haber sido tres, pero su golazo al Betis fue anulado por fuera de juego. El rendimiento está ahí, pese a la falta de oportunidades. La radiografía es la que es: sólo ha disputado el 3,6% de la temporada.
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