Tras doce años de travesía por el desierto, Marruecos comienza a acostumbrarse a tener presencia en las citas mundialistas. La de Qatar será su segunda participación consecutiva, y el principal objetivo es mejorar el papel desempeñado en Rusia, donde no pudo superar la fase de grupos.

Son varias las novedades respecto al último Mundial, incluso respecto a los últimos meses -empezando por el banquillo-, pero su mirada está puesta en los octavos. Una de las claves para explicar la regularidad adquirida por los ‘Leones del Atlas’ es la presencia de grandes nombres en todas las líneas.
Con Bono bajo palos, Saïss en el eje de la zaga, Hakimi recorriendo el flanco derecho, Amrabat en la sala de máquinas, Ziyech y Boufal en ataque y la irrupción de sangre jóven como Abde, la selección está llamada a hacer grandes cosas en los próximos años. Sin embargo, se notará la ausencia de Harit, lesionado en la última jornada.
Walid Regragui. La mayor incógnita está en el banquillo. Apenas lleva unos meses en el cargo y tan solo ha dirigido dos partidos, ambos amistosos.
Achraf Hakimi. En Rusia ya apuntaba maneras, pero ahora se ha convertido en el líder de la selección y en uno de los mejores laterales del planeta.
Bono; Mazraoui, Dari, Saïss, Hakimi; Amrabat, Amallah, Ounahi; Ziyech, En-Nesyri, Boufal.
Chelsea
PSG
Atlas
León
Marruecos
Beşiktaş
Romain Saïss
Hakim Ziyech
Achraf Hakimi
Todos los comentarios