Andrés Iniesta defiende al FC Barcelona de las acusaciones por el caso Negreira, relativiza la importancia del Balón de Oro y elogia a La Roja.

Andrés Iniesta (Fuentealbilla 11 de mayo de 1984) se despliega en la vida como lo hacía en el campo: repartiendo juego e innovando a cada paso que da. Mientras se estrena como técnico en los Emiratos Árabes Unidos al frente del Gulf United, patrocina el equipo ciclista NSN Cycling Team y mantiene sus bodegas, negocios inmobiliarios y de moda, también sigue con su faceta comunicativa mediante la agencia de marketing Never Say Never que presenta a partir del lunes en Barcelona la exposición interactiva Iniesta, el juego interior en el recinto del IMAX. El ex jugador blaugrana atiende a AS desde EAU por videoconferencia para explicar su nueva vida como técnico y toda la actualidad. Desde el Balón de Oro a la Selección pasando también por el caso Negreira. ¿Como se encuentra, qué tal el tiempo en los Emiratos? Bien no me quejo. Aquí aún dura el calor, pero lo llevamos lo mejor posible. ¿Qué tal la experiencia como entrenador? Me va bien, me ha sorprendido para bien el hecho de trabajar con un equipo y con los jugadores de una manera muy seria porque aunque sea First Division en EAU, es algo serio, pero guay, me da algo nuevo cada día: preparar los entrenos, los partidos, los análisis del rival. ¿Ya tiene todos los títulos en regla? Sigo en el proceso y en octubre empiezo el ‘pro’ que es el último paso para ir aprendiendo ¿Como técnico está en el proceso de aprendizaje o centrado en ganar? Siempre ganar. Es un proceso académico porque hay que cumplir las fases que tocan en el curso y cada nivel tiene sus fases, pero evidentemente, cuando estás ahí los resultados son los que te dan el nivel de exigencia y estrés. La mayoría de jugadores cuando pasan al banquillo coinciden en decir que era más fácil y tranquilo ser jugador. ¿Se suma? Si, digamos que sí. Cuente. Como futbolista te preocupas de jugar y punto y ahora hay que estar pendiente de todo. Cuando eres jugador no estas pensando 24 horas en el fútbol aunque sí que vivas 24 horas para el fútbol. Vives 24 de 24, pero no juegas las 24 como cuando eres entrenador. ¿No me diga que ahora ya no desconecta nunca? Intentas desconectar porque es necesario pero es verdad que juegas el viernes y el lunes ya estás pensando en el partido y el martes y el miércoles para luego el jueves cambiarlo todo. Estás pendiente de muchos detalles. También tengo un equipo de trabajo. Nos repartimos las tareas y cada uno dentro de ahí tiene sus responsabilidad, su parcela y su protagonismo. Uno de los lemas de la exposición ‘Iniesta, el juego interior’ dice que servirá para que la gente conozca al Iniesta real. Teniendo en cuenta que se ha expuesto mucho en los medios, ¿cree que la gente no le conoce? Creo que siempre he intentado ser transparente de cara a fuera. La mayoría de los que hemos coincidido en el tiempo me conocéis en un alto porcentaje. Siempre me mostré como soy en lo más positivo como en lo menos, pero en este tipo de momentos con la ‘experience’ quizás haya cosas que todavía no se han visto. Incluso les dije a los que la montan que el día que yo la vea quiero ver algo que me sorprenda. ¿Hay cosas de sí mismo que no sabe? Puede, hay cosas que no me han contado. ¿Por ejemplo? Cuando pasé el proceso de la depresión me enteré a posteriori de que mi familia hablaba con la psicóloga para saber como abordar el tema. No lo sabía ni era consciente. La ‘Experience’ tiene cuatro ejes: las expectativas, la vulnerabilidad, la superación y la salud mental. ¿Cuesta reconocerse vulnerable siendo una estrella? Hay una parte de nosotros mismos que siempre se intenta mostrar de cara a fuera como fuerte, que no te vienes abajo, que eres capaz de todo. En parte eso es necesario porque a veces la apariencia cuenta más que la necesidad, pero no es incompatible con mostrarse o compartir sentimientos. No quiere decir que seas flojo o poco competente o menos fuerte. Todo con el paso del tiempo se va entendiendo. A raíz de esto de exponerse, usted no ganó el Balón de Oro y supongo que le hacía ilusión y que creía que lo merecía, pero jamás lo pidió. Ahora eso no se lleva y lo que está de moda es exhibirse y pedirlo, ¿cómo lo ve? No sé si es que el mundo ha cambiado o es la manera de ver las cosas. No sé. Me gusta pensar y sigo pensando que la gente y el aficionado de cada equipo lo que quiere ver es que su equipo gana títulos más allá de Balón de Oro. Luego cada uno le dará la importancia que crea al galardón. ¿Usted le daba mucha importancia al Balón de Oro? En general creo que todo el mundo se la daba más a los títulos. No sé como decirlo. Venga, inténtelo. Pues que a veces vamos más a lo individual que a lo colectivo. Cuando escucho que si el Balón de Oro tiene tanta relevancia… no sé. Lo que la gente quiere es la Liga y la Champions y si viene, viene. No es un logro que se pueda poner a la altura de una Liga o una Champions. Vamos, que nadie saldrá a la calle a celebrar un Balón de Oro. Exacto. Cada cosa tiene su nivel y a veces queremos poner eso como lo más importante que existe y no es así. Entonces entiendo que lo más importante es el Mundial. ¿Cómo lleva ya no ser el único que ha decidido una final para España? Conociéndole, imagino que feliz, ¿no? Por supuesto, no hay discusión. Al final, para España como país y Selección de fútbol no es lo mismo tener una estrella que dos. La segunda ya son palabras mayores. ¿Qué diferencias ve en esta generación con la que ganó en 2010? Estos son muy jóvenes. El reto es el de ir con la mentalidad de que el grupo siga mostrando lo que está mostrando. Si miras a cuatro o seis o ocho años vista el grueso del equipo estará en su plenitud futbolística. El presente y futuro es muy bueno. ¿Con el caso Negreira, qué siente cuando escucha las historias que se explican? Futbolísticamente hablando no hay debate. No se ha llegado al final de lo que se está hablando, pero incluso si analizamos todos los partidos de la época de los que se hablan no encontrarían ni un uno por ciento de esas posibles ayudas. Yo nunca escuché, ni vi, ni me sentí ayudado. Cada partido, los aficionados y los jugadores ven favores a los otros. ¿Le ha sorprendido que no le pregunte quién es para usted el favorito para el Balón de Oro? Igual es porque estoy fuera, pero no me lo he planteado demasiado. Antes de la entrevista no pensaba “a ver quién me piden que gane”. Hombre me gustaría que fuera un jugador español. Sería lo lógico después de ganar el Mundial.