

El conjunto tricolor recupera el pulso a LaLiga. Encadena tres partidos sin perder (dos victorias y un empate) y gana en “tranquilidad”.
El Andorra vuelve a ser el Andorra. Aquel equipo que el curso pasado se gustó, ganó y selló una salvación tranquila. En el Principado por fin sonríen, de nuevo, y vuelve a imperar la calma tras un inicio de Liga desalentador. Se pisaron los puestos de descenso a Primera RFEF y el miedo empezaba a llamar a la puerta. Pero nada como las victorias para destilar vida. Y precisamente, el triunfo del pasado domingo contra el Castellón (1-0) es pura vida. Los jugadores, tras el encuentro, se juntaron en el centro del campo y se fundieron en abrazos liberadores. Vencieron al Castellón, invicto hasta entonces, y se constató que el Andorra está de vuelta. Es más, pasa por su mejor momento del curso al encadenar tres jornadas sin caer, con dos triunfos y un empate. Esta racha no solo le ha servido para ganar en tranquilidad, también para salir del descenso y poner dos puntos de margen. Carles Manso también parece liberado por el momento actual y es que aunque nunca se le ha puesto en duda por parte de la dirección deportiva ni por la directiva, sabe que los entrenadores viven de los resultados. Ahora respira su equipo da síntomas de buena salud. La pegada sigue siendo un aspecto a mejorar (contra el Castellón se fallaron ocasiones muy claras de gol), pero a nivel defensivo se está volviendo a recuperar la solidez. Tanto que llevan dos porterías a cero y Owono se está afianzando. Respecto al triunfo contra el Castellón, el vestuario no tuvo dudas: “Ya teníamos ganas de encadenar un par de victorias. Siempre hemos estado tranquilos porque sabíamos que lo íbamos a sacar adelante, pero es cierto que ahora llevamos un racha muy buena, así que a seguir hacia delante y a seguir ganando”, dijo Diego Díaz. El joven futbolista debutó como titular en el Andorra.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
Todos los comentarios