El ’10′ del Barcelona creó ante el Galatasaray un regate a medio camino entre la rabona y la elástica que ya ha dado la vuelta al mundo.

Los regates sirven para dejar atrás a un rival. Algunos de ellos, por su espectacularidad, pueden llegar a levantar un estadio. En el Barcelona hay algunos icónicos, como la cola de vaca de Romario a Rafael Alkorta en un clásico o la elástica de Ronaldo en una final de la Supercopa de España contra el Atlético de Madrid. El que quedó retratado en esa ocasión fue Delfi Geli. Ayer en Estambul contra el Galatasaray, Lamine Yamal se inventó un regate que podría denominarse como el regate ’304′, en homenaje a los tres últimos dígitos del código postal del barrio de Rocafonda, donde creció el astro azulgrana. Fue un regate a medio camino entre la rabona y la elástica que ya ha dado la vuelta al mundo. Lamine recibió abierto, encaró a su marcador y amagó con una rabona para luego cambiar en el último instante; movió su cuerpo para intentar una elástica y dejar al defensor descolocado. Hubo, quizá, algo de suerte en la acción por un rebote, pero la intención de inventar algo distinto fue indiscutible. Desde la línea de fondo, levantó la cabeza y se la dio a Anthony Gordon para firmar el 1 a 3. “Últimamente veía que los defensas, cuando llego a la línea de fondo, se tiran al suelo y vi una oportunidad y creía que me podía salir. Es más bonito y ha sido efectivo. Siempre intento utilizar las fintas para coger espacio porque los defensas intentan acercarse. ¿Qué como llamaría a ese regate? No sé. Yo le llamaría ‘casi rabona’.”, explicó después del partido. El extremo amplió el análisis junto a Thierry Henry en CBS Sports Golazo. “Tú lo sabes muy bien (refiriéndose al francés), que los defensas siempre intentan acercarse a ti y todo lo que sean fintas para coger espacios nos dan la vida”, explicó. Y así fue. Porque no fue una rabona convencional ni tampoco una elástica pura. Un recurso que solo se les ocurre a los elegidos y que muy pocos se atreverían a ejecutar en un partido de Champions. Una acción así la hubiera firmado el mismísimo Neymar, uno de los grandes referentes futbolísticos de Lamine Yamal. La jugada se convirtió en viral en poco tiempo y sus compañeros también alucinaron. «Le estábamos diciendo que se la había llevado un poco de churro, no sabíamos si intencionado o no», bromeó Rodri. “Siempre hay que tener esa intención de querer irse y él solo se lo ha fabricado. Siempre sorprende”, añadió. Fermín reivindicó la conexión especial que tiene con Lamine. «El centro que me da es medio gol», explicó. El andaluz destacó que conoce perfectamente los movimientos de su compañero y que ambos se entienden a la perfección. “Lamine es el mejor del mundo”, quiso aclarar después. Eric Garcia también fue muy contundente. “Con un jugador como Lamine Yamal, que es tan bueno, lo único que tenemos que hacer es motivarlo; es diferente, es el mejor”. Flick, a veces muy comedido en sus elogios, en esta ocasión se soltó. “Ha estado excelente. Es un jugador increíble y muy importante para nosotros”. El entrenador azulgrana explicó que Lamine hace cosas sorprendentes e increíbles incluso en los entrenamientos. Más allá del famoso regate, Lamine Yamal fue decisivo en la remontada con dos asistencias. En la primera, le sirvió un balón preciso a Fermín para que rematara de cabeza, y la segunda llegó después del amago de rabona, con Gordon culminando la acción que terminó de romper el partido. Lamine Yamal no rehuye un pique. Va en su carácter y lo ha demostrado a lo largo de su carrera. El último fue con Mario Lemina, jugador del Galatasaray. En la previa del encuentro, se hicieron virales unas declaraciones suyas en agosto de 2025 en las que le preguntaban sobre si prefería a Leroy Sané, compañero suyo en el Galatasaray y ex de City o Bayern, o a Lamine Yamal. “¿Quién es Yamal? Conozco a Sané, no conozco a Yamal”, afirmaba en la zona mixta del Ali Sami Yen. En el verde del coliseo turco, el primer contacto evidenció que Lamine era consciente de estas declaraciones y que además, no le habían sentado nada bien. Como Michael Jordan en The Last Dance, el del 304 se tomó esta frase “como algo personal” y lo usó como gasolina. El extremo del Barcelona y el jugador de los turcos chocaron durante el partido y el combustible, prendió. Ambos discutieron interviniendo el colegiado Guida e incluso, los jugadores del Barcelona. En la segunda parte, Lamine desató su talento siendo parte clave de la remontada con dos asistencias. La primera, fue un ‘caramelito’ a Fermín. La segunda, a Gordon, vino precedida de un amago de rabona que quedará para siempre en sus vídeos de ‘highlights’. Lamine habló en el verde, se hizo incluso fotos con los hijos de Lemina, pero cerró la cuenta pendiente en redes. Siguiendo con el pique, ‘tiró’ a Lemina en Instagram. “¿Ahora ya me conoce?“, escribió en inglés junto a un ‘emoji’ de un fantasma y varias fotos del encuentro, incluida uno con el trofeo a mejor jugador del partido. Su capitán, Raphinha o Gavi también entraron al juego. “Creo que ahora te conoce”, le escribió el brasileño. Incluso Adidas, su patrocinador, se sumó. ”El hermano preguntó quien era Yamal y tuvo un tutorial en vivo, escribió la cuenta en inglés de fútbol de la marca de las tres rayas.