La selección helena, entrenada por el serbio Ivan Jovanovic desde 2024, sorprendió a Alemania en la Nations League y muestra su futuro prometedor.

Hubo sorpresa en Augsburgo. En segundo partido de Jürgen Klopp no salió según lo previsto y tuvo un culpable único: la selección de Grecia. El combinado heleno, que presenta una de las generaciones más prometedoras desde hace muchos años, asedió a la Mannschaft para revelarse como la sorpresa de la UEFA Nations League en este inicio del recorrido del torneo. El combinado dirigido por el serbio Ivan Jovanovic -que lleva al frente de la selección desde 2024- está recogiendo frutos debido a la gran generación de futbolistas que apuntan dentro del país. Muchos de ellos, además, jóvenes que han protagonizado grandes traspasos en este último verano de fichajes dentro del fútbol europeo. Los ejemplos más claros son los de Tzolis (Arsenal - 40 millones de euros) o Karetsas (Borussia Dortmund - 30 millones de euros). Las dos alas que permiten a esta Grecia ser peligrosa por las bandas y también denominar sus ataques a través de dos atacantes talentosos que tienen grandes recursos con la pelota. Pero junto a ellos son otros como el lateral izquierdo Vagiannidis (Sporting CP - 13 millones de euros), el delantero Kostoulas (Brighton - 35 millones de euros) o el portero Tzolakis (Hull City - 22 millones de euros) los que han ido poniendo precio y cara a esta gran generación. En lo que supone un equilibrio entre la juventud y la experiencia -en la que destacan jugadores como Mavropanos o Tsimikas- son también otros jugadores como Pavlidis y Tetteh, además de Douvikas, los que se encuentran en el punto intermedio que demuestra que van muy en serio con sus posibilidades. El delantero del Benfica, además, siendo uno de los líderes de una selección que lleva tiempo dando tumbos sin un objetivo fijo (no participa en un gran torneo internacional desde 2014). Con un conjunto de nombres destacados dentro de las grandes ligas europeas, Konstantelias -lesionado del ligamento cruzado y que en su momento se negó a jugar con la selección por temas religiosos- es una de la ausencias griegas que más puede echar de menos la selección. El jugador del Borussia Dortmund, que llegó a Alemania por 26 millones de euros, también acrecienta toda esa expectación a lo largo y ancho del país. Jugadores bien dotados técnicamente, comprometidos por una misma causa y que quieren ser una especie de ‘terror’ en Europa sin tener miedo a ninguna selección, el combinado heleno parece querer rescatar algo de aquella Grecia que ganó la Eurocopa en 2004. Los triunfos ante Serbia y Alemania, ambos como visitante, también han hecho que alcance su mejor posición en el ránking FIFA desde octubre de 2025.