

La aerolínea, principal patrocinador del City, denuncia que “la Premier en ningún momento se puso en contacto ni colaboró con ella”. Al Mubarak, inmunizado.
Aún teniendo todas las de perder, una vez le han declarado oficialmente culpable de todos los cargos imputados por incumplir la normativa financiera de la Premier League, el Manchester City y los suyos pasan al ataque. Y van con todo. El vídeo que Ferran Soriano, CEO del club, envió a los trabajadores citizens, afirmando que se trataba de una acusación “completamente falsa” y que contaban con “pruebas irrefutables” para demostrar que el “fraude multimillonario” concluido por la Comisión independiente “no ocurrió”, dejaba entrever que la entidad mancuniana no se quedaría de brazos cruzados. Sin embargo, a la espera del recurso que presente el Manchester City –tiene hasta mañana viernes 2 de octubre–, el cual será evaluado en una nueva vista por una Comisión independiente de Apelación, quienes han dado un primer paso al frente en la defensa del club han sido sus socios y patrocinadores. El primero, aquel que da nombre a la casa del conjunto skyblue: Etihad. “Etihad rechaza categóricamente cualquier hallazgo, conclusión o insinuación que sugiera que la aerolínea haya estado involucrada en algún momento en acuerdos comerciales indebidos. La comunicación pública por parte de la Premier League de las conclusiones de la Comisión, tras un periodo de filtraciones y noticias selectivas, ha generado además consecuencias perjudiciales para Etihad, a pesar de que la aerolínea no fuera mencionada en las conclusiones publicadas y censuradas”, comienza diciendo el comunicado compartido de forma oficiosa por un portavoz autorizado de la aerolínea a la prensa británica. Pero la denuncia del principal patrocinador del Manchester City no se queda ahí: “En ningún momento la Premier League se puso en contacto con Etihad ni colaboró con ella en el proceso relacionado con el dictamen de la Comisión. Por lo tanto, la Premier League nunca brindó a Etihad la oportunidad de estar representada, de aportar información relevante ni de garantizar la exactitud y la imparcialidad de la información en la que se basaron las conclusiones que ahora pueden interpretarse como algo que perjudica a la aerolínea”. Etihad Airways pertenece al gobierno de Abu Dabi. Más concretamente, al fondo soberano de inversión emiratí Abu Dhabi Developmental Holding Company (ADQ). Tal es el contraataque protagonizado por la aerolínea que esta amenaza a la liga inglesa con emprender acciones legales. “Etihad está profundamente preocupada por la forma en que se ha comunicado públicamente este asunto. La falta de claridad y transparencia, junto con la divulgación selectiva de información, ha tenido consecuencias perjudiciales para Etihad, a pesar de que la aerolínea no aparece mencionada en la decisión publicada. La Premier League debe asumir la responsabilidad de las consecuencias derivadas de la forma en que se han presentado estas conclusiones”, sentencia en su comunicado. Pero no solo Etihad afirma que apoya “al club, a sus aficionados y a toda nuestra comunidad de Etihad mientras el Manchester City impugna las conclusiones de la Comisión a través de los procedimientos a su alcance”, e incluso informa que “buscará el asesoramiento jurídico pertinente sobre las opciones y los recursos disponibles para proteger sus intereses”. El ‘caso City’ es tal que ha trascendido lo futbolístico. Hasta el punto que empieza a salpicar a las esferas económicas y de relaciones internacionales de todo el país. Días atrás, cuando el periodista David Ornstein desveló la culpabilidad del club en The Athletic, el medio Bloomberg se apresuró en recordar que “funcionarios de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) advirtieron de que unas sanciones duras contra el Manchester City podrían dañar las relaciones diplomáticas y económicas entre los EAU y el Reino Unido”. Oficializada la resolución de la Comisión independiente, y a falta de conocer aún la sanción o sanciones aplicadas, el exalcalde de Mánchester y, desde julio, Primer ministro del Reino Unido se ha pronunciado al respecto. “Me preocuparía mucho perderlos (a los EAU). Han sido un socio fundamental en la construcción del Mánchester moderno y, obviamente, en la conversión del Manchester City en la potencia mundial que es hoy. De hecho, agradezco al City Football Group y al conjunto de los propietarios el dinero que no solo invirtieron en el Etihad Stadium y el complejo que lo rodea, sino también en la ciudad. El Everton se encontró en esta situación hace unos años y luché por ellos en aquel momento, porque sigo manteniendo firmemente la opinión de que no se les trató de forma justa en ese proceso. Por lo tanto, sería un error por mi parte tomar partido de forma precipitada, fueron las palabras de Andy Burnham en BBC. Declaraciones, como poco, reveladoras. Como expone The Athletic, los estrechos vínculos entre el Reino Unido y los EAU quedan patentes en las relaciones comerciales. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de los EAU, el comercio bilateral entre ambos países supera los 25.000 millones de libras al año (casi 30.000 millones de euros), y la Asociación de Inversión Soberana entre los EAU y el Reino Unido, puesta en marcha en 2021, ya ha comprometido cerca de 30.000 millones de libras (más de 35.000 millones de euros) en más de 50 inversiones directas. “Se afirma que esto ha generado 48.000 puestos de trabajo en el Reino Unido, y se prevén otros 280.000 más para 2030″, apunta dicho medio. Mientras que en 2023, cuando se dio a conocer la investigación de la Premier League, el Gobierno británico ya admitió que su embajada en Abu Dabi y el Ministerio de Asuntos Exteriores en Londres habían debatido las acusaciones vertidas sobre el conjunto mancuniano, dos años antes, en 2021, el Reino Unido y los EAU pusieron en marcha una histórica alianza de inversión soberana, con Mubadala como inversor principal, en la que los EAU se comprometían a destinar 30. 000 millones de libras (más de 35.000M€) en Gran Bretaña. Todo, bajo la supervisión Khaldoon Al Mubarak, presidente del Manchester City. ¿Qué ocurre? Como avanza en exclusiva el Financial Times, al mencionado mandatario emiratí del cuadro mancuniano se le concedió entonces inmunidad diplomática, protegiéndole de cualquiera potencial proceso legal al que pudiera ser sometido en el Reino Unido: “Khaldoon Al Mubarak, que preside Manchester City desde 2008, fue incluido en la lista oficial británica de diplomáticos acreditados en 2020. Esto le confiere automáticamente inmunidad frente a cualquier investigación penal y, en la mayoría de los casos, le protege de procedimientos civiles en territorio británico”. Si bien el Manchester City deberá recurrir y apelar por su inocencia, la medida tomada con su presidente seis años atrás “podría complicar cualquier acción legal derivada de las conclusiones de que el club infló artificialmente sus finanzas en más de 900 millones de libras”, apunta dicho medio. Otra traba más en el intento de la Premier League de convertir el del equipo skyblue en el castigo ejemplar y de referencia para aquellos que incumplan con la normativa financiera de la liga inglesa. Aunque este caso “plantea cuestiones graves”, como dijo David Kogan, presidente del Organismo Regulador Independiente del Fútbol, está lejos de resolverse.
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