No hubo asalto sorpresa del Eibar en el Di Stéfano esta vez. El Real Madrid dominó al equipo vasco y Weir, con un doblete, lo desarmó para devolver a las blancas a la senda de la victoria, que no transitaban desde hacía tres partidos, y a los puestos de Champions de la clasificación de la Liga F Moeve. Rocío sentenció.

Con la baja de última hora de Alba Redondo por una indisposición puntual y la de Däbritz, que no se terminó de recuperar de sus molestias, Quesada dio un vuelco a su once: Shei fue titular por primera vez desde su regreso tras lesión, Silvia Cristóbal se desenvolvió de mediocentro e Iris ocupó la posición de 9. Tres cambios hizo Iñaki Goikoetxea, con Emma Moreno, Sara Martín y Altonaga como novedades. Sin balón, el equipo armero formaba una línea defensiva de cinco jugadoras que Athenea y Weir tardaron un minuto y medio en derribar. La cántabra partió desde el extremo derecho para meterse hacia dentro, dejar atrás a cuatro rivales y tirar un recorte que acabó rebotando en una rival para que la escocesa recogiera el balón, lo pisara con el pie izquierdo y definiera con el derecho. Las blancas ya olían el regreso a puestos europeos tras la derrota mañanera del Atlético.
Y fue la propia Weir la que disfrutó de una nueva ocasión en el 10′, pero el segundo no llegó y el Eibar iba saliendo de su área pasito a pasito. Masegur, en un córner, lo intentó de cabeza para demostrar que el Eibar era un equipo igual de peligroso que el que se llevó los tres puntos del Di Stéfano la temporada pasada. Sin embargo, en la tarde de este domingo Athenea parecía especialmente motivada por las buenas nuevas de esta semana y en el 18′ hizo un jugadón dentro del área para chutar alto. Seguiría insistiendo.
El partido, eso sí, se fue enfriando y el juego estuvo parado por un choque entre Astralaga e Iris, que tuvieron que ser atendidas por los respectivos servicios médicos. Con ambas recuperadas, Athenea volvió a intentarlo con una arrancada con disparo con la zurda que la portera vasca detuvo con mucha seguridad (32′). Mientras, sus compañeras intentaban salir con criterio y lograron calentar las manos de Misa con un disparo de Sara Martín, ex de la cantera blanca, al filo del descanso. El Eibar se iba a vestuarios sin entregar las armas...
Doblete de la centenaria
Les obligó a hacerlo la misma futbolista que les asestó el primer golpe: Weir. La escocesa, en su partido número 100 como merengue realizó un control orientado delicioso para girarse y mandar el esférico a la escuadra contraria con un excelente zurdazo. El pase, a priori inofensivo, había sido de Eva Navarro, que sustituyó a Feller en el descanso para desenvolverse por el extremo diestro. A la izquierda se movió Athenea, que desbordó en el minuto 51 para dar un pase de la muerte que Bennison dejó en susto al estampar el cuero en la madera.
Fue de las últimas intervenciones de la sueca, que se marchó al banquillo junto a una muy ovacionada Weir y a Holmgaard. Entraron Angeldahl, Irune y Pau Comendador y la multiusos Cristóbal pasó a jugar en el lateral zurdo. Muchas pruebas y pocas dudas de Quesada confía, y mucho, en la joven madrileña, que casi hace el tercero en el 76′, pero Astralaga se lo negó. También respondió bien la vasca ante Linda en el 83’, aunque no pudo hacer más ante Rocío, en el córner lanzado después por el Madrid. Las blancas vencieron, las jóvenes convencieron y las de Quesada vuelven a puestos europeos.
Eibar
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