

El club azulgrana recupera músculo económico gracias al Camp Nou, pero el futuro exilio en la 27-28 puede volver a mermar su capacidad de gasto.
El Clásico salarial en LaLiga es indudablemente para el Real Madrid. El club blanco, con una capacidad de inversión de hasta 832M€ en nóminas para su plantilla deportiva y traspasos, sigue muy por delante del Barcelona (582M€), quien empieza a acercarse. El club azulgrana ha irrumpido con fuerza este verano en el mercado de fichajes, siendo uno de los grandes agitadores (gastó 184M€, desde 2019 no habían invertido tanto). Han logrado salir del pozo, tras años de malabares y asfixia económica. Aunque en el horizonte hay una incógnita que puede truncar esta mejoría y retrasar que vuelvan al empate salarial con el Madrid: las obras del Camp Nou. El Barcelona en los últimos años ha vivido en una montaña rusa y en una inestabilidad financiera notable. Tanto que tuvo que recurrir a los recovecos del control económico para poder inscribir jugadores o la vía gubernamental (como sucedió con el Caso Olmo). La crisis del COVID hizo saltar por los aires las cuentas del club. Porque en los inicios del fair play financiero, el Barcelona vivía en un empate continuo (o incluso con algo de ventaja) con el Real Madrid en la capacidad de invertir en jugadores. En la temporada 2014-15, el club blanco podía gastar 347M€ y los azulgrana, 328M€. A partir de entonces, ambos crecieron casi a la par. En la 2019-20, antes de que estallase la pandemia y provocase una caída de ingresos, el Barcelona era el que mandaba en este aspecto. Tenían un tope salarial de hasta 656M€ (641M€ para el Madrid). Después llegó el cataclismo. La diferencia de modelos fue clave. Mientras que el Real Madrid nunca gastó todo su límite salarial (lo que le permitió amortiguar la crisis del COVID), el Barça lo apuraba. Gastaba mucho en sus futbolistas, con sueldos que le arrastró al caos. En la temporada 2021-22, el club azulgrana batió un récord negativo. Por primera vez se veía un límite salarial de hasta -144M€. Es decir, el Barcelona según la norma no debía gastar ni un euro para pagar a sus futbolistas ni para fichar. El Clásico salarial pasó del empate a la goleada blanca. Porque el Real Madrid siguió creciendo: en la temporada 21-22 tuvo disponible hasta 739M€ para este concepto. Una diferencia que solo se maquilló en la 2022-23, cuando el Barcelona tiró de palancas y se colocó en 648M€. Lo que en LaLiga se definió como “pan para hoy y hambre para mañana”. Un año después volvieron a la realidad, sufriendo un recorte de 444M€. Desde entonces, el club azulgrana ha vivido una política de recortes (tanto en sus secciones como en gastos estructurales) y ha logrado contratos importantes de patrocinios (Nike y Spotify) a la par que ha reabierto el Camp Nou. Esto último es la gran clave. Porque las obras le dejaron durante el proceso de recuperación sin una fuente importante de ingresos por matchday. Además, los palcos VIPS están siendo una mina: tienen asegurados ya 350M€ de ingresos y aspiran a los 700M€. Aunque existe una incógnita en este proceso de recuperación: ¿qué pasará en la temporada 2027-28? El Barça tendrá que regresar a Montjuïc, lo que será un recorte importante de sus ingresos. Supondrá, en principio, un nuevo recorte en su límite salarial. Eso sí, son optimistas: prevén ingresar 1.450M€ en la 30-31. Habrá que ver si la diferencia salarial se sigue reduciendo. Esta temporada se ha recortado 78M€ hasta los 250M€. Aunque el Madrid sigue gozando de buena salud. Este año ha batido récord en límite salarial. Sigue siendo el rey del mercado y el que más puede gastar.
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