Según el Sport, el central del Barcelona Cubarsí mantiene constantemente la humildad y una fuerte conexión con su ciudad natal, Estanyol. Al mismo tiempo, se enfrenta a las presiones que conlleva la atención mediática y los diversos logros obtenidos con el club.

Con solo 19 años (cumplirá 20 en enero), Cubarsí ya ha encarado la nueva temporada con una madurez que supera su edad. Su debut en el Mundial, donde España ganó y él recibió el premio al Mejor Jugador Joven, confirmó lo que el Barcelona venía observando desde hacía tiempo: su rápido desarrollo y su personalidad estable son notables. Esta temporada sigue demostrándolo.
El central admite que la experiencia es todavía lo que más necesita mejorar, pero su rendimiento en el campo ya se asemeja al de un jugador experimentado, capaz de asumir responsabilidades y liderar la defensa cuando más se necesita.

Cubarsí menciona constantemente la palabra "familia", fundamental para forjar su carácter y su filosofía futbolística. Su padre, su madre y su hermana siempre han sido apoyos incondicionales en su camino. Un camino que empezó en un pequeño pueblo y que luego se extendió a La Masía, donde aprendió a jugar con el balón, a cometer errores y a crecer.
"Mis experiencias en La Masía me han convertido en quien soy hoy", dijo Cubarsí. Allí perfeccionó continuamente su habilidad para pasar el balón, su lectura defensiva y su capacidad para organizar y liderar al equipo desde atrás.
El seleccionador nacional de España, Luis de la Fuente, fue el primero en darle una oportunidad en la selección, por lo que Cubarsí siempre le ha estado agradecido. "Le estoy muy agradecido porque estuvo dispuesto a confiar en mí cuando aún era muy joven", recordó Cubarsí.
El Mundial elevó a Cubarsí a un nuevo nivel tanto emocional como competitivo. Pasó dos meses con la selección, enfrentó una inmensa presión y finalmente levantó el codiciado trofeo. Durante todo el proceso, Cubarsí estuvo lleno de expectativas pero mantuvo la calma, sintiéndose preparado para afrontar cualquier desafío.

Cubarsí describe el vestuario de la selección como un espacio donde la unidad y el respeto conviven. Los capitanes son quienes toman la palabra y marcan el camino, su experiencia guiando la dirección del equipo. "Cuando hablan, hay que escuchar y aprender", dijo con naturalidad.

Perderse la Eurocopa fue un revés, pero lo convirtió en una oportunidad: entrenó con el equipo, prestó asistencia y finalmente participó en los Juegos Olímpicos, donde ganó una medalla de oro. Ese verano reforzó su creencia de que cada paso, incluso los inesperados, puede conducir a un lugar mejor.
Cubarsí sigue siendo el chico de Estanyol. Le da paz, refugio y una vida normal. En Girona, la gente lo reconoce ocasionalmente, pero aún puede caminar tranquilamente. En Barcelona, la situación es diferente; la atención es mucho mayor: "A veces, desearía pasar un poco más desapercibido y hacer lo que haría un chico de 19 años", admitió. La fama no lo ha aplastado, pero le recuerda que su vida ya no es la de un adolescente común.

Tras ganar el Mundial, obtener reconocimiento internacional y seguir progresando como uno de los pilares del Barcelona y de España, Cubarsí afronta el futuro con calma.
Sabe que su carrera acaba de empezar, que todavía necesita cometer más errores para seguir aprendiendo, y que las cosas que lo definen —su familia, su ciudad natal, su humildad— son precisamente las que lo mantienen anclado en medio del éxito.
Traducido por IA.
¡El sitio web de AF ya está disponible! Consulta noticias, comentarios, detalles de partidos y estadísticas en tu ordenador. Visita: www.allfootballapp.com
Barcellona
Spagna
Luis de la Fuente
Pau Cubarsí
Tutti i commenti