Siete empates en 14 jornadas. El Atlético tampoco pudo hacerse con la victoria tras el parón de selecciones y el Granada igualó el tanto inicial de Herrera gracias a un testarazo de Germán. Las últimas tres salidas de los del Cholo se han quedado en tablas, léase este 1-1 en la ciudad de La Alhambra, el 1-1 frente al Sevilla y el 1-1 contra el Alavés. Y hay que sumar la derrota en Leverkusen en el último partido de Champions....



Hubo contacto. Porque lo hubo. Poveda tuvo la oportunidad de dar los tres puntos al Atlético en el descuento, pero Víctor Díaz le golpeó en la bota cuando el canterano ya estaba dispuesto a pegar el cuero que Trippier le había cedido de cabeza. Medié Jiménez no señaló el penalti, el VAR no corrigió la decisión del catalán y el 1-1 se quedó en el marcador.


Funcionaron los nuevos y funcionó el Atlético. Herrera se marcó un "Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como" para que Lodi culminase la jugada con un remate templado, caño incluido, perfecto para que El Cholo descubriese una conexión nunca vista hasta ahora: la del mexicano con el brasileño. Así se estrenó como goleador el lateral zurdo, que nunca está de más; y así se presentó Herrera -del que Simeone quiere más- como un asistente... insistente.


Igual que lo hizo muy bien en el gol del Atlético, Herrera lo hizo muy mal en gol de Germán. Porque el jugador del Granada hizo lo que quiso, cómo quiso y cuándo quiso en el córner que sirvió para que los de Diego Martínez empatasen el tanto inicial de Lodi. Se sirvió de sus movimientos y de la poca vista del mexicano en la jugada para zafarse de él y cabecear a las mallas de Oblak el cuero. Lástima que luego se lesionase.


¿Fue penalti de Quini a Correa o se dejó caer el argentino? Los jugadores del Granada pidieron la segunda tarjeta amarilla para el 10 rojiblanco por, a su entender, haberse tirado dentro del área de Rui Silva en cuanto tocó el contacto del zaguero nazarí. Todo esto con Angelito ya amonestado por haber sacado el codo en otra de sus particulares batalles con el mismo zaguero antes de la media hora de juego.


Alguna aspirina se tendrá que tomar Medié Jiménez cuando llegué a su hotel para que se le pase el dolor de cabeza con el que ha tenido que terminar el partido. No fue un encuentro fácil para el colegiado catalán, que tuvo que estar sacando la tarjeta amarilla a cada poco para ir controlando un partido que por momentos parecía que se le podía ir de las manos. Así fue cómo expulsó a Diego Martínez, sin titubeos.
プリメーラB
Diego Martínez
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