

El madridista llega lanzado mirando al Balón de Oro y el argentino, que podría ser suplente, a acercar la reconciliación con el Metropolitano.
Un derbi es pasional y siempre poliédrico, pero es inevitable encarnarlo en las estrellas que lo protagonizan. Y las dos, cada una por sus propios motivos, que aglutinarán aún más miradas serán Julián Alvarez y Kylian Mbappé. Polos opuestos. Uno, en pos de recuperar el cariño de su afición, el otro soñando el Balón de Oro. Los dos queriendo apuntarse la heroicidad de decidir el partido que paraliza la capital española. Uno de los focos de atención más relevantes de lo que acontezca hoy en el Metropolitano se posará sobre el delantero argentino, pero está por ver si en el campo o en el banquillo. Julián, tras perderse los dos últimos partidos por una sobrecarga, ha apretado en los últimos entrenamientos (incluso en el día libre) para llegar al derbi, en lo que será su retorno al estadio casi un mes después de aquel primer reencuentro, el partido contra el Villarreal de alta tensión para el atacante. Simeone, en su intento por reintegrar a Julián, no se atrevió a confirmar ayer si va a ser titular o entrará en el segundo tiempo, pero sí que vuelve a la convocatoria. Es una de las incógnitas de la alineación (si defensa de cuatro o de cinco, si Koke o Cardoso, qué otro atacante se cae del once…), pues la competencia directa de la Araña es un Jonathan David que ha caído de pie, dos partidos de Liga, dos goles, salvo que el Cholo salga sin un nueve puro. No obstante, sea como titular o después como revulsivo, a nadie se escapa que es una cita clave para Julián. Será un partido caliente, en el campo y en las gradas, y el argentino ya lució hace un año con sus dos goles al Madrid. Sin duda, una actuación determinante en el derbi de esta tarde supondría un paso hacia la reconciliación que todos ansían en la casa rojiblanca... Con Mbappé, por su parte, no hay dudas. Titularísimo, lanzado (ocho dianas en siete partidos, aunque los dos únicos días seco, ante Espanyol y Betis, fueron a domicilio) y en un partido de esos que ayudan a aproximar a tu estantería los Balones de Oro. Un gol decisivo en el Metropolitano es una medalla que aún no ha podido poner en su pechera. Sólo una visita con premio goleador, la de la pasada temporada, pero enterrada bajo un 5-2 que dejó al proyecto de Xabi tiritando. Pero de aquello hace casi un año exacto y las circunstancias alrededor de Kylian han mutado. Por entonces, la estructura ofensiva madridista era demasiado indefinida. Ahora, con Mou, Kylian, Bellingham y Vinicius están encajando mejor en cuanto a la división de funciones. También la cuarta pieza del arsenal, la que baila en la banda derecha. El portugués medita entre Güler, socio predilecto de Mbappé, bisagra también como mediocampista y capataz del balón parado, y Diomande, cada vez más entonado y especialista para intentar despegarle las pegatinas al defensa rojiblanco que se le ponga delante. Múltiples caras, como las de Julián y Kylian, para un derbi que, nadie lo olvide, puede abrir brechas peligrosas en la tabla clasificatoria. Y todavía es septiembre.
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