

Uno de los mayores analistas actuales en el mundo, Thierry Henry, es el Director de Fútbol de On, la empresa suiza que acaba de fichar a Kylian Mbappé.
Thierry Henry (Les Ulis, Francia, 1977) desempeña un rol fundamental en la estructura directiva de la marca deportiva On como el motor de su estrategia de innovación y sostenibilidad. Su primer paso ha sido convertir a Mbappé en la imagen del proyecto. Analiza el fútbol actual con AS. —El mercado de la ropa deportiva es un terreno sumamente complejo y competitivo, y ustedes han fichado a Mbappé... —Es fantástico, la verdad, poder intentar atraer a jugadores y después ir más allá en lo relativo al desarrollo de la marca y formar parte realmente de todo esto. El primero es Kylian. Creo que es el mejor. No está nada mal como primer fichaje, eso seguro. -¿Cómo lo lograron? -Ante todo, tienes que llegar con algo que resulte atractivo para el jugador. Si ves las botas y cómo se fabrican, tardan tres minutos: se pulveriza continuamente un filamento termoplástico alrededor de ellas y en su interior. Hay un brazo robótico que en el extremo tiene un pie y una mediasuela, y después va girando a su alrededor. Lo que ves es el filamento termoplástico rodeándolo. Tres minutos, sólo 30 gramos... Va a ser la bota más ligera de todas. -Y además, blancas... -Sí, bromas aparte, tienes que llegar con algo que poder presentarle a alguien como Kylian. Porque si únicamente hablas de lo que vas a hacer... —Pero la ropa deportiva es un mercado muy difícil. Están las grandes marcas: Adidas, Nike y todas las demás... —No se trata tanto de eso. Hablando con algunos de sus compañeros y, con toda la humildad y el respeto, nosotros intentamos hacer lo que podemos hacer. Evidentemente, es una competición y todos lo sabemos, pero tratamos de centrarnos en lo que nosotros podemos hacer y en generar un impacto con Kylian. -¿Está implicado el jugador? -Kylian participa en el desarrollo de las botas, ya sean los tejidos o cualquier otro producto en el que vaya a participar y que tenga que utilizar. Intentamos ser fieles a nosotros mismos y fabricar el mejor producto posible y con la mejor calidad. Sé que estamos hablando de Kylian y de generar un impacto en el juego, pero si hablamos del impacto en el juego, también tenemos que hablar del fútbol femenino. -¿Qué harán al respecto? -La mayoría de las veces, las mujeres juegan al fútbol con botas de hombre, que no están realmente adaptadas para ellas. Por eso también queremos trabajar intensamente con Sydney (Schertenleib) para intentar desarrollar las mejores botas posibles para las mujeres. Evidentemente, Kylian está aquí y, como has dicho, esto es extraordinario. Pero el impacto se produce en el fútbol y, si hablas de fútbol, tienes que incluir el fútbol femenino. Es algo muy importante. Si hablamos a escala mundial, aquí es donde realmente vamos a comenzar. Kylian está aquí, pero el Mundial de Brasil de 2027 también es muy importante. Kylian está aquí, Sydney está aquí y se trata de generar un impacto en el juego. Si hablamos del juego, sin duda tenemos que hablar del fútbol femenino. —¿La tecnología es importante para los futbolistas? —¿Conoces ese factor de sentirte bien? Tienes que sentirte bien. Cuando hablamos del contacto con el balón, tienes esa sensación de segunda piel. Como digo siempre, aunque evidentemente es imposible, ojalá se pudiera jugar descalzo. Si hubiera podido jugar descalzo, pero con tacos bajo los pies, esa habría sido la mejor sensación. Eso es lo más cerca que puedes estar. Y, lo que es más importante, el protagonista tiene que sentirse cómodo. Tiene que sentirse genial con lo que va a llevar puesto. -¿Por qué no las estrenó ante el Atlético? -Básicamente, las botas estarán listas en 2027. Kylian tiene un par que, como visteis en el entrenamiento, puede utilizar. Pero, por encima de todo, necesita sentirse cómodo. Nosotros no presionamos a nadie. La fecha límite es 2027. Si quiere ponérselas antes, también entendemos su situación y el cambio mental que necesita hacer, pero no ejercemos esa clase de presión sobre nuestro jugador. Él continúa desarrollando las botas con nosotros y viendo cómo podemos alcanzar ese punto en el que se sienta lo bastante cómodo como para utilizarlas antes de que tenga que hacerlo. —¿Se juega mejor con esta tecnología? —Bueno, no lo sé, porque ya no juego. Pero yo no puedo probarlas al nivel al que puede hacerlo Kylian. Usted y yo podemos probar algo, pero después lo añades a él, su manera de moverse, su potencia, su motor... A eso me refiero. Se trata de él, de cómo necesita sentirse y de llevar el producto a otro nivel. Hay muchísimas personas implicadas. Tengo que hablar del equipo porque crear algo en aproximadamente diez meses, atraer a Kylian y presentarle una bota en ese plazo... Es muy rápido. Hay que reconocer enormemente el trabajo del equipo por haber sido capaz de preparar la colección actual. Como has dicho, es algo grande. Estamos entrando en un mercado enorme, pero vamos a intentar hacerlo a nuestra manera, sin perseguir tendencias. Tendremos nuestra propia forma de pensar: unión y cohesión, con Kylian y Sydney trabajando en el producto. Ya veremos qué viene después. Evidentemente, hay otras cosas que no os estamos contando y que podrían suceder. Pero sí, como ha dicho, ser capaces de entrar en escena con Kylian Mbappé es una auténtica locura. Cuando llegué por primera vez a este edificio, ni siquiera había todavía una bota. Era un sueño en el que habíamos pensado y ahora lo estamos viviendo. —¿Qué pensó cuando Kylian llegó aquí y firmó el contrato? Es una de las mayores estrellas del mundo. —Voy a ser sincero: ni siquiera fue eso. Para mí, el simple hecho de estar en contacto con él y tener la oportunidad de que nos escuchara ya nos indicaba que no estábamos tan lejos. Sabes que estás haciendo algo bien porque estaba interesado en lo que le ofrecíamos. También se trataba de darle cierto liderazgo. Estamos hablando de Kylian Mbappé. Él sabe qué quiere ponerse y cómo quiere llevarlo. ¿Por qué no vas a concederle la importancia de participar en la creación de lo que quiere utilizar y de decidir cómo quiere utilizarlo? Ha hecho lo suficiente en el fútbol como para merecerlo. Comenzó a escucharnos y entonces empiezas a soñar: “¿De verdad va a suceder?”. Pero ahora es cuando comienza todo. Tenemos que asegurarnos de que todo salga bien. Habrá algunos obstáculos por el camino. Nada es perfecto ni sigue una línea recta, pero mientras permanezcamos unidos... Antes alguien me preguntó cuál sería mi sueño o qué me gustaría ver en el futuro. Para mí, necesitas esa identidad, esa filosofía y ese sentimiento que nace desde dentro. No quiero decepcionar a mi equipo y quiero que él sea feliz. Cuando algo desprende una buena energía, la gente lo percebe porque es auténtico, y entonces le gusta. Tiene que nacer desde dentro. Lo más importante es asegurarme de no dececcionarlo, de no decepcionar a Kylian. Porque, si él está contento y juega bien, la gente estará contenta.—Creo que es una noticia increíble para el fútbol, porque cuando una gran estrella tiene un contrato de larga duración con una marca es muy, muy difícil cambiarse a otra. —Sí, es muy difícil... hasta que sucede. -Para mí todo comenzó con nuestra primera conversación, cuando empezó a parecer que había interés. Todos los que estábamos implicados nos miramos los unos a los otros. Y, por favor, para mí es muy importante que dejéis clara una cosa: sí, Tobias y yo estábamos hablando, mi agente estaba allí y también hablábamos con Kylian y con todos los demás, pero yo dormía por las noches. Me iba a casa y dormía. La cantidad de personas de este edificio que tuvieron que quedarse despiertas, trabajando bajo presión para entregar las botas, preguntándose si aquello era lo correcto, si le gustaba, cambiando esto y aquello. Esas son las personas que merecen el reconocimiento. El personal y todos los responsables de la parte técnica hicieron posible entregar lo que se ha entregado y contar con Kylian. La gente habla de muchas cosas, pero, si el producto no es bueno, esto no sucede. Eso es muy importante. —Unas preguntas sobre el Mundial. ¿Lo disfrutó? —Sí, me encantó. —¿Qué opinión tiene de España? ¿Fue el mejor equipo? -Ya lo dije en su momento: es un equipo. La estrella es el equipo. Como sabe, yo perdí contra España en todos los grandes partidos. No voy a nombrar a todo el equipo, pero lo he visto; todos lo hemos visto siempre. Lo digo constantemente: su manera de trabajar, su identidad, la filosofía y el valor del equipo por delante de las individualidades les han dado ahora la recompensa. El mejor equipo ganó el Mundial y nadie puede decir lo contrario. Fue una clase magistral. -Muchos destacan la solidez defensiva del equipo en este torneo, ¿cómo la analiza usted? -La gente habla del único gol encajado o de detalles aislados, pero estoy casi seguro de que España solamente recibió diez disparos a puerta en todo el torneo. Si presionas bien y te aseguras de que el rival esté lejos de tu portería, eso es lo que sucede. -A menudo se debate sobre cómo frenar a la selección, ¿es tan fácil como se dice? -Algo que siempre me sorprende cuando se habla de España es que la gente dice: “Si juegas contra España, haz esto o lo otro”. Pero cuando no tienes el balón, te toca jugar al fútbol sin él. Entonces, ¿cómo lo haces contra un equipo así? Hubo muchísimas cosas en el torneo, pero España dominaba tanto con el balón como sin él. Es una maravilla verla jugar. De hecho, era el único equipo al que no quería enfrentarme porque es muy difícil y siempre hemos sufrido contra ella. -Hubo acciones individuales salvadoras, como la de Pau Cubarsí en defensa... -Sí, pienso en la entrada de Pau Cubarsí; sin esa acción, era gol. Esto me recuerda a lo que vi en los Juegos Olímpicos. En su momento fui a ver al entrenador porque me pareció extraordinario lo que estaban haciendo. No fue una casualidad de una sola vez, volvió a suceder en el Mundial. -¿Siente que este bloque actual recibe más mérito como colectivo que la generación dorada de los Xavi, Iniesta o Busquets? -Quizá antes la gente podía decir: “Con aquel equipo de Xavi, Iniesta, Busquets, Puyol, Ramos… tienen que ganar por obligación”. No entendían que aquello también era un equipo. Quizá ahora se comprende más el mérito colectivo porque los nombres actuales no son tan mediáticos, pero la esencia es la misma. -¿Ha cambiado entonces el perfil de los futbolistas? -No, estoy hablando del sistema, no de los jugadores individualmente. Siempre me ha encantado su manera de hacer las cosas. Lo hacen como un equipo y recurren a técnicos que conocen a los jóvenes desde abajo. Los conocen a la perfección y, por eso, existe una continuidad. -Más allá de España, ¿qué más le llamó la atención de este Mundial? -Lo que presencié en el Mundial fueron las remontadas de Argentina, porque en todos los partidos la gente pensaba que estaba eliminada y siempre lograba regresar. Y también la brillantez de Francia; todo el mundo decía: “Dios mío, ¿quién puede detener a este equipo?”. -Hablando de Francia, ¿qué opina de la nueva era que comienza bajo la dirección de Zidane? -Ese no es mi tema. Le deseo lo mejor. -Pasando al aspecto físico, el fútbol moderno parece exigir más esa faceta. España juega muy bien, pero también se muestra muy poderosa en el plano físico. ¿Está de acuerdo? -Depende de qué quiera decir con “físico”: ¿habla de contacto o de intensidad? Porque, en mi época, aquello sí que era contacto físico. Hoy en día muchas de esas acciones serian tarjeta amarilla o roja; ya no puedes jugar de aquella manera. Si habla de intensidad, sí, la intensidad ha cambiado. Muchos equipos defienden en bloque bajo y juegan a la transición rápida, salvo los equipos a los que les gusta tener el balón y jugar más arriba. Cuando juegas al contragolpe tienes que avanzar y regresar constantemente, así que exige muchísimo. -¿En qué dirección nota que ha evolucionado el juego? -El juego ha cambiado, es evidente. Se ven más patrones tácticos y la repetición de esprints de alta intensidad ha aumentado, lo cual es normal. Pero hay algo que en el caso de España no ha cambiado: juega de la misma manera. El equipo se mueve y el balón se mueve. Al final, el fútbol sigue siendo el mismo: tienes que meter el balón en la portería. -Mojándose un poco, ¿cuál cree que es el mejor equipo del mundo en este primer mes de la temporada? -¿Tenemos que decirlo ya? El mejor equipo ahora mismo puede cambiar, por eso no me gusta demasiado responder a esta pregunta. Estamos hablando únicamente del momento actual. Piense en el PSG de la temporada pasada: al principio nadie habría dicho que iba a ganar la Champions League y después la ganó. Todo cambia. Sin embargo, hay que admitir que el Barça, ahora mismo, da miedo. Da miedo. ¡Diviértete cada día con tu pasión por el deporte! Descubre la sección de Juegos de AS y disfruta de retos entretenidos que, además, te ayudarán a mantener la mente activa. Juega aquí.
မန်ယူ
ရီးယဲလ် မက်ဒရစ်
ဘာစီလိုနာ
မှတ်ချက် အားလုံး