

El delantero del Real Madrid, autor de un repóker, se estrena con la Sub-21 en la goleada a San Marino. La Rojita se la juega el martes ante Rumanía.
Irónicamente, la Sub-21 se fue de fiesta antes de marcharse a Ibiza, donde el martes se jugará la clasificación al Europeo de Serbia y Albania 2027 ante Rumanía (19:00 horas). La Rojita endosó una goleada histórica a San Marino (0-13) en un partido trámite que sirvió para que los chicos de Gordo llegaran líderes a la última jornada, con dos puntos de ventaja sobre Finlandia. También para que debutasen Rafita e Iribarne, ambos titulares, y para que Espí se estrenara como goleador de la Selección anotando nada menos que cinco tantos. Como se esperaba, Gordo llenó su once de rotaciones. Solo Jacobo Ramón e Iker Bravo repitieron respecto a los que salieron de inicio el pasado jueves ante Finlandia. Probablemente, en la mente del técnico estaba ya el partido ante Rumanía, donde habrá mucho más en juego. La lata la abrió en el 9’ Mendoza. El del Atlético aprovechó una dejada con la cabeza de Espí para, desde la media luna, golpear de primeras con el interior de su pie derecho y ajustar su chut junto al poste. Minutos después Espí mandó el balón al larguero poco antes de que una pared entre Virgili y Pablo García en el área terminara con gol del jugador del Racing. Los dos extremos de La Rojita son dos demonios a los que Gordo, de momento, usa de revulsivos en partidos de más índole, pero que piden a gritos un hueco en el once de la Sub-21. Tienen desparpajo, ganas y gol, tres cualidades que faltaron en la derrota en Finlandia y que aparecieron en los minutos finales, coincidiendo con la salida de ambos. El 3-0 llegó en el 32’ y fue obra de Jacobo Ramón, que cabeceó en el área otra dejada de Espí en el segundo palo . El madridista se estrenó como goleador de La Rojita dos minutos después en un córner. Yarek, también en un saque de esquina, anotó el 0-5 antes del descanso. Virgili salió igual de enchufado en la segunda parte. Nada más reanudarse el juego, puso un derechazo en la escuadra y minutos después asistió a Espí, que marcó de cabeza. Ambos se encontraron de nuevo en el 0-8, pero esta vez el madridista anotó su tercer gol con el pie. Espí volvió a marcar casi sin querer, después de que el balón le rebotase en la cara tras un disparo de Iker Bravo y de nuevo Virgili hizo el 0-10 en una contra. A Espí todavía le dio tiempo a marcar un quinto gol en el 73′, un tanto que le convirtió en el máximo goleador de la Sub-21 en un mismo partido. Mario Martín y Pablo García cerraron un festival que dejó una sensación agridulce por la expulsión final de Jesús Rodríguez, que en la última jugada golpeó a un defensor de San Marino en la cara.
မန်ယူ
ရီးယဲလ် မက်ဒရစ်
ဘာစီလိုနာ
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