

El extremo del Betis estaba liderando el show marroquí hasta que fue cambiado por Brahim. El conjunto de Mohamed Ouahbi fue incapaz de controlar el partido
Un cambio rompió con todo. Marruecos manejó el encuentro con autoridad hasta el minuto 65, cuando Abde fue sustituido por Brahim. El extremo del Betis provocó y marcó un penalti en la primera mitad. En la segunda, sin su extremo, el combinado de Mohamed Ouahbi se desarmó y estuvo cerca de conceder la victoria a una selección de Malí valiente y propositiva. Bouaddi, a pesar del empate, emerge como la figura central del proyecto, junto con un Achraf que no gozó de minutos. Sin tiempo que perder, el extremo del Real Betis Balompié comenzó a amenazar a la defensa rival con algunas de sus clásicas arrancadas por la banda izquierda. Más allá de su característica forma de correr, es su capacidad para conducir el balón en carrera lo que le convierte en uno de los jugadores más peligrosos del mundo. Sin embargo, ningún genio del uno contra uno logra destacar si no persiste en sus intenciones de romper el esquema táctico del contrincante. Abde no entiende de fracasos. Si no consigue marcharse de su marca, vuelve a los dos minutos para intentarlo de nuevo. Y así fue como se hizo con el partido. Casi sorprende con un disparo desde la frontal. La zaga de Malí estuvo atenta despejando el balón. Saibari aprovechó que el atacante bético arrastraba muchos rivales con él para introducirse dentro del área y deshacerse de dos centrales. Su corpulencia física es su mayor virtud. Samassa, portero maliense, detuvo el intento del ariete para evitar que se rompieran las tablas. Llegado el minuto 33, Abde cayó dentro del área, cerca del vértice. Penalti claro y primer tanto del partido. Él se lo guisa y él se lo come. Fuerte y a un lado, como mandan los cánones. Antes del descanso, Ange Tia se estampó con un muro llamado Bono. Se marchó Abde en el minuto 65 para que entrase Brahim. El show no cesó. El madridista dejó destellos de calidad con bicicletas fugaces y pases de exterior al más puro estilo Luka Modric. Sin embargo, no era lo que el encuentro pedía ni necesitaba. Tras un terrible despiste táctico del conjunto marroquí, Malí encontraba el camino al gol en una falta lateral rematada de volea por Diarra. Con el empate, le entraron las prisas a ‘Los Leones del Atlas’. Brahim se ubicó como referencia de ataque y quiso remar a contracorriente para buscar la victoria. Malí, valiente, no iba a dejar que el empate se escapara de sus manos. Con una presión alta desconectaron a una selección marroquí que no tuvo capacidad para combinar con efectividad. Las prisas nunca fueron buenas. Terminó el encuentro entre trifulcas y frustración total por parte de los locales. Brahim, genio de ‘Leones del Atlas’, frenó la fiesta de Abde.
မန်ယူ
ရီးယဲလ် မက်ဒရစ်
ဘာစီလိုနာ
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