El presidente del Barcelona no quiso hablar del Real Madrid porque prefiere centrarse en el duelo de esta noche ante el Galatasaray.

Después de firmar algunos autógrafos y de hacerse fotografías con aficionados del Barcelona en la puerta del hotel de concentración, Joan Laporta atendió brevemente a la prensa antes de coger un ferry que lo llevó al islote Galatasaray, donde se celebró la tradicional comida de directivas. El presidente del Barcelona se mostró optimista de cara a las opciones del equipo y se felicitó por el excelente momento por el que atraviesa el conjunto de Flick. “Las sensaciones son muy buenas, veo al equipo muy puesto, muy motivado. Estamos en un buen momento”, afirmó. En Estambul, el Barça puede firmar el diez de diez. “Tenemos que ir acumulando victorias. Sé que en la liga ya llevamos ocho de ocho y que hemos igualado un récord del club, pero se trata de seguir”. Más allá de los resultados, a Laporta le llena de orgullo el fútbol que está practicando el equipo de Hansi Flick. “Honestamente y también humildemente, pienso que estamos practicando el mejor fútbol de Europa y, por lo tanto, del mundo. Después hay otros equipos muy buenos, como el PSG o el Bayern, y siempre puede haber un equipo sorpresa”, dijo. Laporta no quiso confirmar si se sienten “favoritos” para levantar la Champions, aunque se ve entre los grandes aspirantes. “Somos unos candidatos a ganarla. Nos lo hemos marcado como uno de los objetivos de la temporada. Aspiramos a ganarlo todo con una gran plantilla tras un gran trabajo este verano de Deco y de Flick”. Para el presidente del Barcelona, el buen rendimiento del equipo se debe a la buena sintonía que hay en el grupo y a la competencia que han logrado, con dos jugadores por puesto. “Cuando un jugador entra, quiere hacerlo mejor que el anterior, y eso es muy positivo”. Y añadió el espíritu competitivo como otro factor. “Si el entrenador dice que los jugadores siguen teniendo hambre aunque muchos han ganado el Mundial, es que es así”. Laporta también reiteró que Lamine Yamal “se merece” el Balón de Oro. En esta ocasión, prefirió no hablar del Real Madrid. Ya lo hizo hace poco en Sitges. Antes de ponerse ante los micrófonos, advirtió que no diría nada sobre Vinicius. “Hoy estamos en Estambul, que es una ciudad muy bonita y preparados para un gran partido, de los que gusta jugar, en un estadio que es un infierno”, concluyó.