Poquito a poco, picando piedra y pese a la plaga de lesiones (Sandro, Viti o Iván Gil en su día, Jesé, Jonathan Viera...), Las Palmas ya está en el segundo lugar de la clasificación al menos hasta mañana, cuando juega el Cádiz, a quien ya derrotó en el Gran Canaria. Como esta noche el Eibar. 10 jornadas después, el equipo de Luis García ya dejó claro cuál ha de ser su hábitat natural de no mediar fracaso.

Este domingo se deshizo del Eibar con tres zarpazos de Ale García, Lukovic y Clemente a cual más espectacular. El Eibar, combativo especialmente en el primer acto, puso de los nervios a Las Palmas y a toda su gente cuando Martinón acortó el marcador, pero el latigazo final del propio Clemente rubricó el triunfo rosa.
El partido se había puesto sabroso de inicio, con ambos equipos percutiendo, cada uno a su manera, sin importar la entidad de su rival. Las Palmas quería estirar el campo por la banda derecha, allí donde comparecieron juntos Marvin y Viti, mientras que Guruzeta se encargaba de fustigar los dominios Horkas. Rápidamente empezó a jugarse a lo que el Eibar quería, cosiguiendo arrinconar en su campo a una UD Las Palmas incapaz de encontrar un defecto en la precisa sincronía defensiva armera, estupenda su presión alta.
En el equipo grancanario volvió a comparecer de inicio Milos Lukovic, que falló un claro remate a bocajarro, negado como seguía ante la portería contraria, seco desde el día de Córdoba. Mientras, en la zona peligrosa de Las Palmas, Horkas continuaba achicando agua como en aquel chut lejano de Guruzeta, un incordio absoluto. De hecho, a él mismo le anularon un gol tras un salto con Marvin por haberse apoyado con el brazo para controlar el balón.
Sin embargo, cuando peor lo estaba pasando la UD, un genio detonó el partido. Resulta que Amatucci salió de la presión contraria de una manera exquisita, como exquisito fue el pase en profundidad que acto seguido le lanzó a Ale García, que atacó el espacio con una voracidad tremenda. Normal que después definiera de manera tan estupenda para, al filo del descanso, hacer un perfecto 3x1: abrir el marcador, hacer el cuarto gol de la temporada y darle aire a su equipo.
Cierto es que el Eibar, tras el receso, salió más intenso. Tampoco es que le quedara otra opción, así que debía dar otro paso al frente. Pero Las Palmas, irrompible con el marcador a favor, mantuvo el tipo hasta que llegara el momento de darle el bocado definitivo al duelo. Si primero Fuster, por entonces ya en el campo, remató muy flojo tras una buena combinación con Ale García, en el minuto 66 llegó el segundo gol del partido por medio de un trallazo a placer de Lukovic, aprovechando de la mejor manera el impecable centro previo de Marvin.
Se sentía tan a gusto Las Palmas con el 2-0, que a falta de 10 minutos el partido parecía sentenciado. Sin embargo, Martón se encontró de pronto con un balón suelto dentro del área local y, tan tranquilo él, se acomodó el remate perfecto, pegadito a la cepa del poste, para hacer el 2-1 y cambiar por completo el panorama del duelo hasta que Clemente, especialista en golazos, se sacó un latigazo perfecto desde fuera del área y, ahora sí, sentenciar la quinta victoria de Las Palmas ante un Eibar diluido.
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