

El Sevilla duerme cuarto después de infligir al Depor su primera derrota de la temporada. Sierra marcó en el 52 y poco después fue expulsado Angeliño.
Los sueños, sueños son, escribía Calderón de la Barca. Es posible, pero nadie le quita al Sevilla acostarse está noche abrazado a algo que sonaba hace poco utópico: la Champions. Porque ahí se han situado los hispalenses después de derrotar al Deportivo, que por primera vez en la temporada besa la lona. El duelo se decidió en el inicio del segundo tiempo. Primero con el gol de Sierra tras un jugadón de Stassin. Poco después, y con media hora por delante, Angeliño se autoexpulsó con una dura entrada. Victoria de galones por el buen momento del rival, el escenario y por méritos, porque los de Luis García lograron desactivar todos los recursos de los de Hidalgo. El ejemplo más claro fue Aubameyang, que después de marcar las cinco primeras jornadas se marchó al vestuario sin poder poner a prueba a Odysseas. Si Luis García Plaza optó por la continuidad con Guridi como novedad, Hidalgo sorprendió con sus rotaciones. Tanto por el número respecto al duelo del Getafe, cinco, como por la titularidad de Yeremay y un Angeliño que hasta la fecha no había disputado ni un minuto. Igual de llamativa fue la ausencia de Mario Soriano del once después de una racha de 118 partidos consecutivos jugando desde el inicio. Con esta apuesta cruzada, el duelo se inició con ambientazo con más de mil seguidores hispalenses en las gradas de Riazor y dos aficiones hermanadas. ¡Qué gustazo! El ‘amor’ se rompió en cuando comenzó a rodar el balón con un Depor apostando por la posesión y la circulación ante un Sevilla entregado a una presión alta y robo. Perfecto plan de ambos técnicos, al menos en lo defensivo, porque no hubo ningún disparo mínimamente peligroso de nadie hasta uno de Félix Correira desde la frontal pasado el minuto 20. Fuera de lo numérico, las mejores sensaciones se iban inclinando hacia los de Luis García, que comenzaban a vivir cada vez más cerca de Leo Román y empezar a avisar. Atascado Depor, cuyo único remate antes del descanso fue un disparo a media vuelta del insistente Nsongo. Hidalgo inició el segundo tiempo con la entrada de Adama Traoré por Nsongo en busca de ampliar el campo y buscar desborde por las bandas. Y empezó mejor el Depor, pero pegó el Sevilla. Stassin, desaparecido hasta entonces, sentó a Giménez con un gran recorte en el centro del campo. Carrera hacia Leo Román, que logró despejar su remate, pero no así el rechace que cazó Miguel Sierra para poner el 0-1 en Riazor a puerta vacía. Golpe para el invicto Depor, que se multiplicó con la justa roja que vio Angeliño por una dura entrada por detrás tras la revisión del VAR. Media hora con uno menos para remontar en el más difícil todavía para los blanquiazules. El gol dio más tranquilidad si cabe al serio Sevilla con un Depor encomendado al desborde de Adama y a remolque del control hispalense. La tranquilidad a veces se confunde con confianza y Asp Jensen rozó el empate tras una de las arrancadas del vertiginoso Adama, pero Odysseas lo evitó. El aviso despertó a los hispalenses y Stassin, justo antes de su cambio, rozó el segundo con dos buenos remates. Los de Luis García no se olvidaron tan solo de amenazar a Leo Román, también durmieron el partido pasa sacar de la cabeza los blanquiazules la heroica. Y eso fue, exactamente lo que ocurrió hasta el final... nada más.
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