La gran operación del mercado de fichajes del Genk tiene nombre propio: Lucca Brughmans. El club belga cerró su traspaso al Liverpool por 33 millones de euros, una cifra que lo convierte en una de las ventas más lucrativas de la historia reciente del conjunto de Limburgo. Sin embargo, la dirección deportiva negoció con astucia un préstamo de vuelta, asegurando así la continuidad del jugador en la plantilla durante la presente temporada.

Además de Brughmans, el Genk dejó salir al lateral Zakaria El Ouahdi, quien se incorporó al Hamburger SV a cambio de 8 millones de euros. El central Mujaid Sadick marchó cedido al Rayo Vallecano, el centrocampista Jarne Steuckers partió en calidad de préstamo al Bochum alemán y el joven Robin Mirisola fue prestado al Oud-Heverlee Leuven. Las ventas en firme sumaron un total de 41 millones de euros.
En cuanto a incorporaciones, el Genk gastó 8,7 millones de euros en cuatro fichajes. El portero Milan Roganovic llegó procedente del Partizan por 3,5 M€, mientras que el defensa Christiaan Ravych fue contratado del Cercle Brugge por 3,2 M€ para reforzar la zaga tras la salida de El Ouahdi. Tobe Leysen aterrizó desde el Oud-Heverlee Leuven por 2 millones de euros, y el cuarto refuerzo es el propio Brughmans, de regreso en calidad de cedido desde Liverpool.
El balance es claramente positivo: un beneficio neto que supera los 30 millones de euros. La estrategia del Genk sigue un patrón reconocible: formar, vender caro y reinvertir con inteligencia. Ahora el reto del cuerpo técnico pasa por integrar a los nuevos rostros y mantener la competitividad del equipo, sabiendo que Brughmans eventualmente pondrá rumbo definitivo a Anfield.
Este mercado reafirma al Genk como uno de los clubes más rentables del fútbol europeo. Su modelo de desarrollo de talento continúa dando frutos, tanto en lo deportivo como en lo económico.
Mujaid Sadick
Tobe Leysen
Jarne Steuckers
Christiaan Ravych
Закария Эль-Уахди
Milan Roganovic
Lucca Brughmans
Robin Mirisola
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