

Argentina goleó a una Burkina Faso que llegó con jugadores Sub-23 y sólo seis horas antes a Buenos Aires tras un vuelo de 11 horas.
Bochorno absoluto todo lo que sucedió en la previa y, como era de esperar, también en el partido en el que Argentina aniquiló a una Burkina Faso conformada por jugadores Sub-23 reclutados in extremis, ante la negativa de la absoluta a viajar por discrepancias en el contrato del choque, para viajar desde Casablanca a Buenos Aires y llegar apenas seis horas antes del pitido inicial. La alineación de la selección africana mostraba jugadores de la liga local de su país, sin experiencia alguna y sin perfil en los principales bancos de datos de jugadores profesionales. La consecuencia, tres goles de la albiceleste en los primeros 11 minutos. Un penalti que aprovechó Lautaro, un tanto en propia meta y un regalo para Prestianni. Los de Scaloni se tomaron un respiro con esa amplia ventaja conseguida en el arranque y aun así generó sin cesar. El meta visitante Guira fue la gran figura con grandes paradas ante las principales estrellas de la albiceleste. No obstante, no pudo evitar los goles de Nico Paz y Julián antes del descanso. Tras el descanso el técnico argentino introdujo cinco cambios y hubo oportunidad para jugadores como Mastantuono, Balerdi o Flores. La subcampeona del mundo mantuvo el control absoluto. Fue el primero de ello quien sumó el sexto tanto con otra cómoda definición en el área. A los 69 minutos Scaloni ya había sustituido a los 10 jugadores de campo y el vértigo del choque cayó en picado. También el caudal de ocasiones de gol se redujo hasta ver un ritmo demasiado pausado para la capacidad ofensiva que había sobre la cancha. Así y todo, Simeone cerró la cuenta sobre la bocina con un cabezazo en el segundo palo. Aun así, un balance paupérrimo de Argentina en la segunda mitad para finiquitar una cita para el olvido.
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Барселона
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