

Tanto Atlético Güimar como Sporting de Hortaleza aseguran haber sufrido agresiones. Ahora la RFEF tendrá que decidir qué ocurre con la eliminatoria.
La suspensión del encuentro de vuelta de la primera ronda de de la Copa del Rey entre Atlético Unión Güimar y Sporting de Hortaleza (la ida concluyó 1-0 a favor del equipo madrileño) ha dejado versiones encontradas. Ambos conjuntos aseguran haber sufrido agresiones y que siempre fue su voluntad disputar el encuentro. Desde el club de Hortaleza transmiten que su voluntad siempre ha sido la de jugar y más en una eliminatoria en la que llegaban a Canarias por delante en el marcador. “No nos vamos”, recalcan para AS. En el club madrileño afirman que se avisó a la Federación de lo que podía suceder además de denunciar que sus jugadores e incluso familiares de estos han recibido amenazas a través de redes sociales. Sumando esto a una madrugada en la que se lanzaron varios petardos en las inmediaciones del hotel, pese a lo que el club azul decidió jugar. “En el bus, nos han tirado piedras, huevos y había algún arma blanca. Aún así, hemos intentado jugar” afirman. Estas mismas fuentes narran a AS que hubo presuntas agresiones desde el cuerpo técnico del club canario al suyo y que los botellazos recibidos por sus jugadores ya en el verde fueron el punto de inflexión para decidir regresar al vestuario. “Había jugadores destrozados con familiares llamándoles preocupados. Después de 20 minutos, no se podía jugar. Ha sido lamentable, ves la cara de los jugadores y es increíble. Le hemos dicho al árbitro que así no se podía jugar. Se da como suspendido”, aseveran. Tras decretarse la suspensión, la delegación del conjunto del norte de Madrid abandonó el estadio con escolta policial y emprenderán durante la tarde de este domingo el regreso a la capital sin saber el futuro en la competición. “Nosotros perdemos mucho, pero hay cosas que valen mucho más. No cobramos nada. Vienes con toda la ilusión y pasa esto”, sentencian. Por su parte, entrevistado sobre el césped por la Televisión Canaria, Aythami Díaz, entrenador del conjunto tinerfeño, aseguró que “hay un ambiente caliente porque sufrimos lo que sufrimos en la península y es fútbol. Mientras no pase nada físicamente y no afecte a los jugadores dentro del campo, el ambiente es el que es. Ellos dicen que les da miedo tanta gente y tanto grito y que no quieren participar... Pues si no quieren participar, las normas están para algo”. Sobre las agresiones que tuvieron lugar antes del encuentro, el técnico del Atlético Güimar aseguró que a alguien de su “cuerpo técnico le cayó una botella vacía de plástico. Y a mí personalmente me agredió alguien del cuerpo técnico del Hortaleza cuando estaba solo. No ha pasado nada más, es algo entre cuerpos técnicos. Me agredió, a mí me da igual, no me voy a ir a mi casa porque me agredieran, quiero jugar al fútbol y los chicos estamos disponibles para jugar. Hay seguridad, porque se ha llamado a más seguridad para que se pueda jugar el partido y los árbitros dan por apta la seguridad, la dan por válida. Si ellos no quieren participar, las normas para algo están”.
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