El LIII Trofeo Teide se queda en casa. El Tenerife venció 4-1 en penaltis a una Las Palmas que dominó el marcador, con gol de Iván Gil, pero vio cómo un gol en propia de Pejiño en los instantes finales dio alas a un cuadro blanquiazul que impuso la ley de Gabri de Vuyst en las penas máximas, que fue verdugo de Jaime Mata y Manu Fuster.

Con un Municipal de Los Cuartos lleno hasta la bandera, el Tenerife arrancó con ganas de gustar en su primer envite de pretemporada y Nacho Gil tuvo la ocasión para abrir la lata (9′), pero el valenciano desaprovechó el regalo de Alassan y su disparo acabó manso en las manos de Dinko Horkaš.
Pese al dominio tinerfeño, apenas un minuto después Iván Gil adelantó a la UD Las Palmas tras recibir una delicatessen de tacón de Recoba y superar por bajo a Dani Martín. La jugada empezada por Álex Suárez culminó en tres pases y desnudó las carencias defensivas de José León.
El Tenerife, fiel al 4-4-2 de Álvaro Cervera y a buscar hacer daño al espacio de la espalda amarilla, achacó el golpe y vio cómo los pupilos de Luis García comenzaron a sumar pases y a dominar el encuentro en busca del segundo gol en la final del LIII Trofeo Teide.
El resurgir de Alassan, que mareó y que busca un hueco en las bandas de Cervera, rompió el control grancanario y generó dos jugadas de peligro para el Tenerife que acabaron en agua de borrajas, al igual que el gol de Jesús de Miguel (38′), anulado por un fuera de juego muy claro tras rematar de cabeza varios metros por detrás de la defensa.
Horkaš volvió a ser protagonista ante Alassan y mantuvo una ventaja amarilla que se arrastró hasta el descanso, que sirvió a los de Luis García para tomar un respiro ante la iniciativa blanquiazul.
Tras la vuelta de vestuarios, ninguno de los dos cuadros canarios logró hacerse con el control de un partido que se aplanó también con el carrusel de cambios que introdujeron ambos banquillos. Un letargo inicial solo roto por el resbalón de Maikel Mesa en el área chica y sin portero y por el paradón a bocajarro de Gabri De Vuyst, a la postre héroe blanquiazul, a un Jaime Mata que continúa negado de cara a puerta.
Iván Gil al palo y Pejiño con un disparo desde la frontal siguieron probando a un De Vuyst que se mostró muy seguro en su debut bajo los palos del Tenerife en unos instantes de partido donde los de Cervera eran incapaces de generar peligro y Las Palmas trataba de dormir el encuentro con pases horizontales.
Todo a penaltis
Cuando todo parecía visto para sentencia, Dani Fernández puso un centro lateral a Fran Sabina que el delantero envió al palo completamente solo, con la fortuna de rebotar en un Pejiño que pasaba por la zona y no sabía ni dónde se hallaba la pelota. Nada pudo hacer Horkaš, que en la jugada anterior al córner sacó un pie providencial a Sabina.
El derbi canario se fue a penaltis y Gabri De Vuyst emergió como la pesadilla de Jaime Mata y Manu Fuster, que con dos lanzamientos inofensivos condenaron las esperanzas amarillas de coronarse en la 53 edición del Trofeo Teide.
เตเนริฟฟ้า
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