

El técnico alemán habla con AS sobre su primeras impresiones en esta etapa en Bilbao.
Edin Terzic (Menden, Alemania, el 30 de octubre cumple 44 años) pertenece a esa estirpe de entrenadores que entienden el fútbol desde la emoción tanto como desde la pizarra. Por sus venas corre sangre balcánica, ya que es hijo de padre bosnio y madre croata. Creció bajo la disciplina alemana. Y ahora se empapa de la identidad vasca. Una triple filiación cultural que va marcando su manera de vivir el deporte. Dortmund se convirtió pronto en su lugar de pertenencia: allí trabajó en las categorías inferiores, ejerció como ojeador y ayudante y terminó llegando al banquillo del primer equipo. Su vínculo con el Borussia trasciende lo profesional. Su gran momento llegó allí, conquistó la Copa alemana en 2021 y, tres años más tarde, condujo al equipo hasta una final de Champions. Terzic no construyó su carrera desde la fama, sino desde el trabajo en la sombra. Antes de convertirse en primer entrenador pasó por distintos escalones del fútbol alemán y por experiencias en el extranjero, como el Besiktas y West Ham, acumulando conocimientos que después incorporó su idea de juego. Una trayectoria ascendente que explica también su perfil: estudioso, cercano al vestuario y especialmente sensible a la conexión entre equipo y afición. Ahora afronta una nueva e ilusionante etapa en el Athletic, como relevo de un mito gigantesco como Valverde. Contagia entusiasmo, es reflexivo y cuidadoso con las palabras, y no prodiga muchas respuestas sin lanzar esa sonrisa luminosa en su rostro. Se muestra apasionado y hasta se adelanta en la butaca de Lezama en la que tiene lugar la entrevista, como queriendo conectar físicamente más de cerca con el periodista y la traductora, Ane Caro. Por supuesto, no falta en el kaixo (hola) en el arranque y eskerrik asko (muchas gracias) en la despedida; concibe el euskera como otra herramienta para integrarse aún más rápido a un entorno que se nota que le ha cautivado, te tiene fascinado. En primer lugar, lamentamos mucho el fallecimiento de Peter Hermann. Es un momento triste para usted. Una persona importante en su vida, ¿verdad? Sí. Bueno, Peter fue... durante un tiempo, breve, uno de mis asistentes, y durante otro mucho más largo, uno de mis amigos. En efecto, una persona muy importante en mi vida, tanto a nivel humano como en su faceta de entrenador. Me aportó muchísimas cosas: ideas, confianza, seguridad... por eso me entristeció tanto recibir la noticia el sábado. Es de esas personas de las que no se puede decir nada negativo. Lo único negativo es que solo hubo un Peter Hermann. Fue un momento triste para mí, me enorgullece que formara parte de mi vida y yo de la suya. Dedicó toda su vida al fútbol, y por eso siempre será un referente para mí. Entramos en materia. El sábado dijo que la primera parte fue lo peor de la temporada. Y que estaba enfadado. ¿Se le ha pasado? Sí. La palabra enfado suena negativa; sin embargo, el enfado, la frustración o la decepción son sentimientos naturales en cualquier ser humano. La cuestión es que solo hay una emoción que no me gusta: el miedo. Con las demás no tengo problema para transformarlas en energía positiva. Creo que sentir enfado o frustración en ciertos momentos no es un problema. Lo importante es convertirlo en energía positiva, y eso es lo que empezamos a hacer el día posterior al partido. Lleva tres meses aquí y han pasado muchas cosas. ¿Ha salido todo como esperaba? Los últimos tres meses... si me preguntas si todo lo que planeé en las últimas 24 horas ha salido tal como había previsto, no. Así es la vida. Especialmente en el deporte creo que es imposible planificarlo todo con antelación, pero eso no es un problema. No es cuestión de planificar, sino de prepararse. Muchas cosas han salido muy bien y tengo la sensación de que vamos por muy buen camino. Sin embargo, sería un tanto arrogante decir que después de tres meses ya hemos alcanzado el máximo nivel al que aspiramos. Estamos dando pasos muy importantes, pero continuaremos con esta labor pensando en los siguientes. Estoy muy contento y satisfecho con muchos de los pasos que hemos dado. Pero, por supuesto, en los dos últimos partidos podríamos haber logrado mejores resultados. Tras el partido contra el Alavés comentó que hay trabajo pendiente durante este parón de tres semanas. ¿Cree que queda mucho por hacer o el equipo está más o menos donde usted quería? No, queda mucho por hacer. También somos conscientes de que, ante todo, debemos seguir por este camino y continuar construyendo una base; todavía estamos en una fase muy inicial de la temporada. Aún nos quedan muchos partidos por delante; vamos a aprovechar estas dos semanas y media para realizar buenos entrenamientos, avanzar en nuestra evolución y prepararnos para el resto de la temporada. El fútbol desplegado por momentos contra el Celta y el Atlético fue excelente. ¿Es eso lo que los aficionados pueden esperar en el futuro? Insisto, no puedo prometer qué verán exactamente los aficionados, pero esa es nuestra expectativa. Aspiramos a que el nivel mostrado en esos dos partidos se convierta en el estándar que queremos mantener en cada cita. Creo que, si bien los resultados en ambos encuentros fueron magníficos, también hubo momentos con los que no quedamos satisfechos, como señalé justo después de ellos. Por otro lado, sí nos sentimos satisfechos con muchos otros aspectos que vimos contra el Elche y Alavés, aunque en ellos no lográramos la victoria. Bueno, quizás la principal diferencia fue que no marcamos el primer gol en esos partidos. Contra el Celta y contra el Atlético nos adelantamos en el marcador, y eso hizo que las cosas fueran un poco diferentes y, en cierto modo, algo más fáciles. Repito, vamos a aprender cada día, no solo de los partidos, sino también de los entrenamientos. En el fútbol, el desarrollo nunca tiene una meta final. Por eso estamos tan centrados en el trabajo duro cada día. Cuando el presidente Jon Uriarte, como futuro candidato a la presidencia, le propuso fichar por el Athletic el año pasado, ¿cuánto tardó en decir que sí? No tardé mucho. En mi cabeza tuve claro enseguida que era algo que quería hacer. Decir que sí nunca es una decisión fácil en la vida. Cuando surgió esta oportunidad, lo primero que pensé fue que necesitaba conocer mejor el club, a la gente y a los jugadores. Sí, tuve la sensación de: Vaya, esto es exactamente lo que quiero hacer. Hubo otras opciones, por supuesto, pero esta fue la que me dio la sensación de ser la elección perfecta para mí. ¿Fue Heynckes el que acabó de convencerle? No sé si convencer es la palabra adecuada. Diría que él influyó en mí. Porque cuando hablé con Jupp sobre el Athletic, un año o año y medio antes de recibir la oferta, tratamos sobre su vida como entrenador. Percibí la energía que transmitía al hablar del Athletic; para él era un lugar muy especial en su carrera. Conociendo su trayectoria y dónde había trabajado, el Athletic fue probablemente el trabajo más importante de su carrera. Y claro, si año y medio después recibes la oportunidad, eso también influye. Y también lo consultó con Flick. ¿Qué le dijo? He hablado con Hansi muchas veces a lo largo de mi vida; nos conocemos desde hace muchísimo tiempo. Fue alguien con quien quería comentar cómo cambió su vida al trabajar en la Bundesliga y dar el salto a una nueva liga, una de las competiciones de élite como LaLiga, sin hablar el idioma. Hablamos sobre las diferencias entre trabajar con un equipo alemán y hacerlo aquí, de muchas cosas de nuestras vidas... Volveremos a hablar más veces. Así que sí, Hansi es una persona muy importante para mí también. ¿Diría que salir de su zona de confort para venir aquí es el paso más valiente que ha dado? La palabra adecuada es convicción. Por supuesto, cuando dices que sí a algo en la vida, necesitas cierto grado de valentía o coraje para hacerlo. Además, te trasladas a una de las mejores ligas y a uno de los clubes más importantes, con una identidad muy marcada, y lo haces siendo un entrenador joven y extranjero. No es algo que no requiera cierto tipo de valentía, pero fue pura convicción. Era lo que quería hacer y, bueno, no diría que haya sido la acción más valiente. Porque dejé mi país natal cuando tenía, no sé, 29 o 30 años. Era la primera vez que me fui a vivir al extranjero, con culturas e idiomas diferentes... Este es ya el cuarto país donde trabajo como entrenador de fútbol y no lo veo como una decisión valiente. Lo veo como un regalo para mi vida y como parte de mi trabajo. Sus nuevos métodos han generado grandes expectativas aquí en Bilbao. ¿Lo percibe? Las expectativas más altas son las que yo mismo me impongo. Yo mismo tengo expectativas muy altas, no tengo ningún problema en compartirlas con los demás; por supuesto, somos exigentes y esperamos mucho de nosotros mismos, y eso incluye a todos en el club. No hablo solo de los jugadores, sino de todos los empleados. Es mi manera de ser, muy cuidadoso y responsable con esta identidad. Así que nunca pido algo que no esté listo para hacer. Mi nivel de exigencia conmigo mismo es muy alto, sí. Entrevistamos en AS a Slaven Bilic hace unas semanas y nos dijo que usted es como un hermano pequeño para él, y que Terzic y el Athletic formaban una combinación perfecta. ¿Está de acuerdo? Bueno, ante todo, me encanta que tengamos ese vínculo tan estrecho y que él me considere parte de su familia. Yo siento exactamente lo mismo por él. Slaven ha sido una de las personas más importantes de mi vida. Fue quien empezó a creer en mí antes incluso de que yo lo hiciera; siempre ha sido y será alguien muy importante para mí y para mi futuro. En cuanto a lo segundo, no creo que me corresponda a mí responder a esa pregunta. Solo puedo decir que este club encaja perfectamente conmigo, y creo que son otros quienes deben decidir si yo también encajo perfectamente en el club. Lo único que puedo decir es que me esforzaré al máximo para demostrar que somos la pareja perfecta. Bilic también comentó que hace falta mucha valentía para llegar después de una leyenda como Valverde. Entiendo a qué se refiere, porque, por supuesto, la trayectoria de Ernesto y lo que logró aquí es una historia de éxito increíble. Si yo me planteara la situación como una sustitución directa de Ernesto, entonces sí, diría que hace falta mucha valentía; pero no es así como veo las cosas. No soy el nuevo entrenador del Athletic, soy el siguiente entrenador del Athletic. Quiero dar continuidad a muchas de las cosas que hizo Ernesto en los últimos años, o que hicieron entrenadores como Jupp Heynckes hace algún tiempo. Creo que mi labor no consiste en compararme con otros entrenadores como Ernesto; solo quiero proteger la exitosa trayectoria histórica de este club de fútbol y escribir mi propia historia. ¿Valverde es rock and roll y Terzic heavy metal? (Risas). Usamos esa terminología... me parece una comparación divertida. Repito, no me gusta compararme. No es fácil. Creo que estarás de acuerdo en eso. Si quieres mantenerte en el mundo de la música, digamos que hay muchos géneros distintos para interpretar música y tener éxito. Y Ernesto, con su estilo, creó muchos éxitos que llegaron al top 10 de las listas. Hay muchas formas diferentes de triunfar en la música y también en el deporte. Me gusta la música que hacía Ernesto, y estamos construyendo a partir de eso. Se habló del interés por ficharle del Eintracht, Wolfsburgo, Mónaco y Tottenham. Y a todos dijo que no. ¿Quería evitar cometer un error? Dos años sin entrenar son muchos... No me gusta hablar de nombres ni de clubes, pero es cierto que hubo opciones y ofertas de distintos países. No era importante dar el siguiente paso rápido. Sí era encontrar el paso adecuado. Sí, como bien has dicho, llevaba dos años sin entrenar. Sin embargo, durante ese tiempo he evolucionado mucho como entrenador. Intento desarrollarme y mejorar a nivel personal y profesional para estar lo mejor preparado posible, esperando el momento adecuado en el que tenga la plena convicción de dar el paso correcto; en el fútbol todo se mueve muy rápido y es muy dinámico. Tengo 43 años, para mí también era importante el hecho de que, antes de llegar a este club, estuve 16 en el fútbol profesional prácticamente de forma ininterrumpida. ¿Por eso, estos dos años los valora mucho? Sí, para dedicar tiempo a mi faceta de padre, esposo, hermano e hijo, y para retomar tanto los pequeños como los grandes aspectos de la vida que me había perdido. El trabajo de entrenador es muy exigente y, aunque mi etapa en el Dortmund fue muy exitosa, también resultó muy intensa. Así que quería dedicarme tiempo a mí mismo. Quería tomarme un tiempo para reflexionar y seguir creciendo. Cuando te tomas ese tiempo, no buscas simplemente el siguiente trabajo, sino el trabajo adecuado. Me tomé mi tiempo para decidir cuándo volver a un vestuario, y estoy muy contento de que todo haya salido tan bien y de estar ahora en un gran club, rodeado de gente magnífica. Debe ser un orgullo haber trabajado con jugadores como Haaland y Bellingham y ver hasta dónde han llegado. Mencionas a dos, uno juega en LaLiga, pero he tenido el privilegio de trabajar con una larga lista de jóvenes talentos que han llegado a los mejores equipos del mundo. Has citado a Erling y a Jude, pero también podría añadir a jugadores como Declan Rice, en su etapa en el West Ham, o Achraf Hakimi, futbolistas que no solo compiten al más alto nivel, sino que también ganan títulos en la élite. Hay muchos. Por supuesto que mi trabajo también consistía en impulsarles a crecer, pero ellos también me ayudaron a desarrollarme como entrenador. Y me alegra muchísimo ver que tantos jugadores han dado el salto a grandes clubes y han alcanzado la élite del fútbol. También dirigió a Adeyemi. ¿Lo ve como una de las sensaciones de la Liga? Si sigue así, seguro. Para mí no es ninguna sorpresa: si eres uno de los jugadores más rápidos de la Bundesliga, lo serás también en LaLiga. Es algo que no me sorprende. Karim es, ante todo, una gran persona. Se le ve feliz, en buena forma y con mucha confianza. Si logra mantener este nivel, será una de las... ¿cómo decirlo?... sensaciones. Sí. Ya no tiene la edad de un recién llegado, sí que puede convertirse en uno de los jugadores claves. ¿Son Simón, Nico y Laporte el tipo de líderes que uno siempre busca en un vestuario? Ante todo, es un momento magnífico para ser entrenador del Athletic cuando cuentas con tres campeones del mundo en tu equipo. Creo que los tres son jugadores fundamentales para nosotros, y también para la selección española, aunque son diferentes. Con Unai tenemos, para mí, en este momento, el mejor portero del mundo, que nos aporta muchísima estabilidad. Con Aymeric, a un jugador muy experimentado que, gracias a esa experiencia, a su serenidad y a haber vivido estas situaciones tantas veces, nos transmite cierto liderazgo. Y Nico es un tipo de líder diferente, que aparece en partidos como contra el Elche o el Alavés. Minuto 75, empate a cero o a uno... quieres que Nico coja el balón y aporte esa creatividad y ese talento puro para adelantarte en el marcador. Así pues, se puede ejercer el liderazgo mediante distintas cualidades, y los tres son muy importantes para nosotros, tanto en el vestuario como en el campo. Por lo que ha visto en la Liga hasta ahora, ¿qué es lo que más le ha sorprendido? Bueno, no creo que haya habido sorpresas, porque no hace falta formar parte de esta competición para saber que es una de las mejores que existen. ¿Y por qué? Porque cuenta con algunos de los equipos más exitosos de la historia del fútbol. Así que no ha habido sorpresas. Hay matices. Sabía que estaba entrando en la élite del fútbol y estoy feliz de formar parte de ella. Ha jugado contra el Barça. ¿Son los favoritos para ganarlo todo este año? Hablamos de la calidad de LaLiga y del equipo que ha ganado el campeonato dos años consecutivos; así que, por supuesto, son favoritos. Si ganas ese trofeo dos veces seguidas y de una manera tan dominante... y si los ves jugar ahora mismo... Nosotros lo vivimos hace un par de semanas. Se percibe la potencia que despliegan, pero esa fuerza no se debe solo al talento, sino también a su mentalidad. Son físicamente fuertes y, técnica y tácticamente, muy precisos y dotados. Esa combinación siempre te convierte en favorito para cualquier competición. Y si sigue así, estoy seguro de que serán uno de los principales candidatos a todos los títulos europeos. Pero también hay que respetar a los otros equipos, empezando por LaLiga, como el Real Madrid y el Atlético de Madrid, por ejemplo. Y en la Champions, basta con ver a los de la Premier o de la Bundesliga, especialmente al Bayern de Múnich, o el propio PSG, tal como ha jugado en los dos últimos años... Creo que el equipo de Flick pertenece a esa categoría, sin duda, pero para ganar todos esos trofeos hace falta constancia. Y necesitas un poco de suerte y no tener lesiones. ¿Y qué opina de Mourinho? Tras la final de la Champions League de 2024, le dedicó unas palabras de consuelo; dijo que el resto de su carrera sería duro recordando esa derrota ante el Madrid, pero que podía sentirse muy orgulloso de su trabajo. Nos conocemos desde hace mucho tiempo; nos enfrentamos hace unos diez años, cuando él estaba en el Manchester United y yo era asistente de Slaven Bilic en el West Ham. Desde entonces nos respetamos. Fue uno de los entrenadores con los que coincidí durante esos dos años. Me alegra mucho que ahora estemos en la misma Liga y nos enfrentemos; le deseo lo mejor... excepto en los dos partidos de Liga contra ellos y quizás en algún partido de Copa (risas). Pero me alegro por él y por el Real Madrid. Me alegra por LaLiga, que haya vuelto. Y, por supuesto, como entrenador joven, él es una especie de ídolo para mí; porque, cuando tenía mi edad, lo ganó todo con el Oporto y el Chelsea. No quiero comparar nada con nadie, sino compartir la experiencia. De esto sí que puedo obtener mis conclusiones y aprendizajes, y para ello, él y su trabajo, que conozco muy bien, son muy importantes para mí. Ahora estamos conociendo a Edin como entrenador y como persona. Parece un profesional muy entusiasta. ¿Intenta mantener la negatividad fuera de su vida? Sí, creo que todo en la vida es una definición. Y la negatividad también puede serlo. Así que, si retomamos una de las primeras preguntas sobre estar enfadado e insatisfecho, eso también es una forma de negatividad. Pero la negatividad no me motiva. En cambio, la autocrítica sí. Y para practicar la autocrítica, hay que hablar de cosas negativas. Eso no es un problema. Tampoco me importa sentirme un poco molesto o enojado al acostarme, pero hay un gran optimista en mí que me ayuda a levantarme por la mañana y alejar la negatividad, tratando de pensar en las posibilidades que hay. Así que siempre tienes la opción en la vida. ¿Ves ciertas cosas como un problema o como un desafío? Y definitivamente estoy en el equipo de los desafíos, en lugar de verlos como problemas. Bilic también dijo que es trabajador, honesto y buena persona. ¿Así es como le gustaría que le recordaran en el fútbol? Sin duda, estos son algunos de los valores muy importantes en mi vida. Y creo que, si escuchas eso y eres padre o madre, te gustaría que tus hijos estuvieran conectados con este tipo de valores. Me alegra mucho que lo diga porque no creo que sea justo decir solo que soy un trabajador incansable. Soy un tipo honesto. Creo que es más importante que los demás te reconozcan así, pero si al final de mi carrera como entrenador, espero que dentro de 20 o 30 años, me recuerden así, estaré muy contento con ello. También jugó al fútbol. Era delantero. ¿Qué tipo de delantero? Empecé como extremo derecho y luego uno de mis entrenadores me hizo cambiar de posición, con la idea de: Eres bueno en el juego aéreo, eres rápido. Podemos ponerte de ‘nueve’. Y entonces empecé a jugar de delantero centro. Creo que era un delantero trabajador, muy honesto. El problema es que no era muy goleador, no marcaba 20 o 25 goles. ¿Y qué piensa su familia de Bilbao? Tiene muy presente permanentemente a una de sus hijas durante los partidos al llevar un imán suyo en la mano. No me gusta hablar demasiado de mi vida privada en público porque es eso, privada. Pero puedo decir que, como padre y como entrenador, siento que he encontrado un lugar increíble para vivir y trabajar. Así que estoy muy feliz de encontrarme aquí. Me encanta la gente, lo solidarios, cálidos y orgullosos que son. Me fascinan los paisajes hermosos, con todas las montañas, el mar y el sol... ¡Hay tantos lugares buenos, tantas cosas que podría añadir sobre por qué este sitio es genial no solo para un entrenador, sino también para un padre o una persona! Estoy disfrutando mucho de mi estancia aquí. Una cosa está clara: no da la impresión de ser un entrenador de paso. Intenta sumergirse en la identidad y la historia del Athletic. ¿En solo dos letras? Sí. Como te dije, cuando surgió esta oportunidad, me sentí muy conectado con esta identidad y estos valores. Me siento realmente privilegiado de que el Athletic abriera su mundo a un entrenador como yo; es algo que valoro enormemente. Puedo sentir esta identidad en todas partes. Siento un gran orgullo por la gente y también la responsabilidad de protegerlo. Estoy muy feliz de encontrarme aquí y espero que podamos crear momentos únicos juntos. Para acabar ¿qué le parece el nombramiento de Klopp como seleccionador de Alemania? Jürgen es una de las personas que más han influido en mi vida, tanto a nivel personal como profesional. Pasé tres años trabajando muy cerca de él y llegamos a ser algo más que simples compañeros o colegas de profesión. Compartimos muchas vivencias. Nos enfrentamos en la Premier League y le deseo la mejor de las suertes; sin duda, es la elección perfecta para dirigir a la selección alemana. También les deseo lo mejor a los miembros de su cuerpo técnico; conozco muy bien a dos de ellos. Uno fue antiguo asistente mío. Creo que Alemania cuenta con uno de los mejores entrenadores del mundo. Traerá éxitos y logrará conectar con la gente, algo en lo que Jürgen es extraordinario. Le deseo mucha suerte en esta etapa. ¡Diviértete cada día con tu pasión por el deporte! Descubre la sección de Juegos de AS y disfruta de retos entretenidos que, además, te ayudarán a mantener la mente activa. Juega aquí.
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