El ‘10’ decidió el partido en una segunda parte frenética. Fue el MVP y tiene una espina clavada con la Champions. Lleva ya 8 goles y 9 asistencias.

Seis ocasiones creadas, cinco remates, cuatro centros, dos regates. Y, sobre todo, 17 conducciones de balón, el dato que certifica que se juega a lo que quiere. Lamine Yamal, convertido ya en líder indiscutible del Barça, con el brazalete de capitán al final del partido cuando Pedri se marchó con alguna molestia, cambió en diez minutos el Galatasaray-Barça de este martes en Estambul. Hay muy pocos jugadores capaces de mover dinámicas de partido. Los que los deciden son los únicos. Es lo que hizo Lamine en los primeros diez minutos de la segunda parte. Nada más salir del vestuario, se inventó un pase con el exterior a Gordon que el inglés sólo tenía que empujar. Era gol o gol, pero el ex del Newcastle lo falló. Lejos de deprimirse, le dio un pase dulcísimo a Fermín, que cabeceó el 1-2. Luego, se inventó algo que sólo él podría definir para servir el 1-3. Gordon se la debía. No frenó. Llevó hasta donde quiso el balón de la acción del 1-4 de Adeyemi. Y ahí, ya sí paró. Pero con la sensación de que se guardaba cosas en la recámara para cuando las cosas se pongan más difícil. Lamine, súper aspirante al Balón de Oro, tiene una cuenta pendiente con la Champions. Su imagen, devastado en el Giuseppe Meazza y el Metropolitano después de las eliminaciones de las dos últimas temporadas ante Inter y Atlético (en ambas tuvo una actuación increíble), le tocaron. “No pararé hasta llevarla de nuevo a casa”, dejó escrito después de esa eliminación en la temporada 2024-25. Lamine Sami Yen, llegaron a pronunciar en la emisora catalana RAC1 para aplaudir su exhibición contra el Galatasaray. El Lamine 2026-27 se está superando. Lleva ocho goles y nueve asistencias; sin contar su espectacular súper-parón con la Selección. Desde aquella cara disgustada en Elche en la primera jornada, y el 2-0 contra el Athletic en el que no intervino directamente en los goles pero ya dio muestras de mejora, no ha habido partido en el que no haya colaborado con el equipo, sea en goles o asistencias. En Estambul, otro de esos lugares icónicos al que volverá en febrero, donde se jugará la Supercopa de España, volvió a dejar su firma. Hace semanas, Lamine no se escondió. “La Champions es el objetivo del año”. Está claro que no es un año más para el ‘10’.