

Diomande metió un gol de platino que permite a los blancos seguir a la caza del líder, a sólo dos semanas del Clásico.
Tres puntos de oro.- Antes de nada es importante recalcar que con este sufrido triunfo el Madrid suma tres puntos de oro que pueden ser recordados, para bien, cuando echemos el candado a esta Liga al cierre del curso. Todo lo ocurrido, lo futbolístico y lo de siempre (el asunto arbitral está enquistado definitivamente), podría haber facilitado un nuevo pinchazo y más ante un buen equipo como es el Villarreal. Lo era con Marcelino (acabaron terceros, ojo) y lo son con Iñigo Pérez, aunque hayan perdido mordiente arriba. Todo se puso en contra a raíz de la expulsión de Vinicius, pero ahí sacó el equipo de Mourinho el orgullo de campeón y con la ayuda ambiental del Bernabéu defendió ese gol del debutante, como titular, llegado este verano a precio de beluga. Diomande metió un gol de platino que permite a los blancos seguir a la caza del líder, a sólo dos semanas del Clásico. Se puede hacer un juego de palabras aprovechando el nombre de pila del costamarfileño. En realidad, en esta velada de nervios, gritos, amarillas a tutiplén, roja capilar y bronca generalizada, se dio para titular la trama como El Yin y el Yan. En los dos conceptos del taoísmo sobre las dos fuerzas opuestas, complementarias y en constante movimiento que componen todo lo existente en el universo, lo oscuro es el Yin y se lo podemos asignar al arbitraje, que ya venía torcido desde las escandalosas ‘no rojas’ del derbi. El Yan, aunque me permito la licencia de quitarle la ‘g’ para respetar la literalidad del nombre de Diomande, se refiere a lo brillante, la luz, el cielo, la fortaleza y la energía. Diomande supo aprovechar la oportunidad de su vida al salir de inicio y con ese gol y lo que se viene con Vini (pueden caerle dos partidos) puede tener el africano la opción de reivindicarse ante Sevilla y Barça. La roja a Vini por el tirón de pelo era evitable, aunque no hay “fuerza excesiva ni brutalidad”, como dice el artículo 12 del Reglamento, y me llamó la atención que Saliba no protestó en ningún momento. Vale, si les compro la roja... ¿ese tirón capilar es más grave que el pisotón con los tacos del Cuti a la rodilla de Bellingham o la brutal patada de Kang-In a Valverde? Hasta que haya una sentencia por lo de Negreira esto no tiene arreglo. La sombra de la sospecha caerá sobre el CTA hasta que alguien de el paso de hacer justicia de una vez. Enorme Jude.- Con 10 en el campo y mucho por delante, Valverde se adueñó de la banda derecha como en los buenos tiempos y Bellingham del partido. El inglés es el Pirri del Siglo XXI. Qué desempeño, qué desgaste, qué pedazo de futbolista. Sergio, va por ti-. No fue un día fácil para este servidor. A primera hora de la mañana me comunicaron el fallecimiento de mi admirado Sergio Salesa Pita. Un madridista irreductible de 43 años, residente en Santa Cruz de Tenerife, que llevaba años luchando contra una maldita enfermedad. Consciente de que no le iba a quedar mucho tiempo en este mundo tan crispado e irracional en el que vivimos, nos pidió en julio que le ayudáramos a cumplir su gran anhelo: conocer el Bernabéu, el estadio de sus sueños infantiles. Lo conseguimos. Cuando entró y vio la inmensa grada con el techo cerrado lanzó un “¡oh!” de admiración que no acababa. Y siguió cuando pudo sentarse en el vestuario en la taquilla de Courtois. Y no les digo nada cuando pisó el césped o cuando se sentó en el banquillo: “Roncero, ¡hoy soy Mourinho!”. Lloró de emoción, visitó Cibeles y hasta le recibió personalmente nuestro alcalde, rojiblanco de corazón pero sensible ante dramas personales de este calibre. Mi Lucía y mis admirables Antonio y Juanma terminaron por regalarle una luz entre tanta tiniebla. Hoy se fue para siempre, pero desde arriba ha celebrado la victoria del Madrid, de su equipo del alma. Descansa en paz, amigo
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