En la primera ronda del Mundial en Estados Unidos, Canadá y México, aunque el equipo de Irak perdió 1-4 contra Noruega, Aymen Hussein, de 30 años, marcó el primer gol de Irak en 40 años en el Mundial. Su historia ha sido reportada y seguida por numerosos medios de comunicación.

Aymen Hussein ha jugado 95 partidos con la selección nacional de Irak, marcando 34 goles. En la Copa Asiática de la AFC de 2023, ocupó el segundo lugar en la lista de máximos goleadores con 6 tantos. En los playoffs intercontinentales de las eliminatorias del Mundial en marzo de este año, su gol decisivo ayudó a Irak a derrotar a Bolivia por 2-1, regresando al Mundial después de 40 años.

Hussein nació en el distrito de Hawija, provincia de Kirkuk, Irak. Su padre, oficial del ejército, murió en un ataque de Al-Qaeda en 2008. En 2014, su hermano, policía de profesión, fue secuestrado y desaparecido desde entonces.

Cuando Hussein viajó a Estados Unidos para el Mundial, tras la llegada de todo el equipo de Irak, las autoridades de inmigración lo retuvieron solo durante siete horas, sometiéndolo a una exhaustiva verificación de identidad e interrogatorio, antes de permitirle finalmente ingresar al país. Las autoridades declararon posteriormente que fue un error administrativo.

Hussein ha dicho: "Si abandono el fútbol, nada mejorará y mis seres queridos perdidos no regresarán. Estoy agradecido por mi destino; al menos tengo un hogar y paredes que me protegen del viento y la lluvia. Innumerables iraquíes desplazados solo pueden vivir en tiendas de campaña". Esta mentalidad es la que lo inspira a continuar su carrera profesional.

Traducido por IA.