

Crónica del Brighton-Arsenal, partido correspondiente a la jornada 5 de la Premier League 2026-2027.
Hacía mucho, mucho tiempo que el Arsenal de Mikel Arteta no sufría un atropello como el padecido en el Amex Stadium. Este, con acento español. El Brighton estaba de aniversario y celebró sus 125 años con un revolcón al campeón. Se pudo denominar como repaso, baño o meneo. De principio a fin además. Pero los gunners fueron, sorprendentemente, vulnerables. Muy inferiores. Sin saber por dónde les daba el aire, solo David Raya evitó que la primera derrota del curso liguero acabase en humillación. Fueron tres, el definitivo de Chema Andrés, pero pudieron ser más. Que al aficionado gunner le cueste recordar la última vez que sufrieron un batacazo como este no quita que Mikel Arteta no pueda estar tremendamente cabreado con sus pupilos. El Brighton les pasó por encima con una presión asfixiante, pero de los dos primeros tantos locales tuvo mucha culpa la propia zaga del Arsenal. Dos zapatazos desde fuera del área y el primer tanto como seagull del canterano madridista, que en dos partidos ya sabe lo que es marcar y asistir en Premier League, sitúan al equipo de Fabian Hürzeler, con 10 puntos, en puestos de Champions League. Tan solo dos menos que el vigente campeón. Lo mejor que le pudo pasar al Arsenal a su paso por la costa sur de Inglaterra fue, al menos, terminar el partido con 10. Parecía complicado ver a este Arsenal jugar mal. Que cortocircuitasen en salida de balón como lo hicieron en el Amex Stadium. Pero lo que era impensable es que los pupilos de Mikel Arteta hicieran aguas en defensa. Porque los dos tantos que les endosó el Brighton en la primera mitad, para sorpresa de muchos, fueron dos golazos, sí. Aún así, la pregunta fue: ¿por qué ni Gabriel Magalhães ni Konsa salieron a comerse a Gross y Kostoulas a la frontal? De tanto recular, los gunners pusieron rumbo a vestuarios con un claro y contundente 2-0 en el marcador. Fue una montaña rusa de primera parte para un Arsenal al que le costó horrores elaborar el juego desde atrás. Cuando parecían coger aire los gunners, llegó el 1-0. Hay que ajustarla como lo hizo Pascal Gross, a quien no tardarán en construir una estatua en las inmediaciones del Amex Stadium, para batir a David Raya. Pero tanto en el gol inaugural como en el 2-0 del ariete heleno, la zaga visitante pudo hacer más. Charalampos Kostoulas se dedicó durante los primeros 45 minutos a descolgarse de la punta de ataque y bajar a recibir. Su movilidad constante fue un quebradero de cabeza para los zagueros visitantes. En una de esas, la del 45′, acto seguido del posible 1-1 de Bukayo Saka, no se lo pensó al verse solo en la frontal. Tanto o más que Gross minutos antes. Lo del joven y prometedor killer griego, de apenas 19 años, fue un recital coronado con gol y asistencia. Por si la presión alta y asfixiante del Brighton no estaba siendo suficiente tortura para los pupilos de Mikel Arteta, los seagulls dieron al Arsenal de su propia medicina. El 3-0, en el 57′, llegó a balón parado. Y se lo apuntó Chema Andrés. El ex del Stuttgart, y canterano del Real Madrid, debutó con asistencia ante el Coventry City. Días atrás, en el asalto a Old Trafford en Carabao Cup, registró su primera titularidad. Y contra el Arsenal, ahondó en la herida gunner. Lógico que en Inglaterra hay quienes ya se pregunten: “¿cómo es posible que el Real Madrid dejara marchar a Chema Andrés?“. Pudo meter Havertz al Arsenal en el partido, pero la actuación local sería brillante, tanto en lo colectivo como en lo individual, desde el primer minuto hasta el último. Bart Verbruggen evitó el 3-1 con un paradón y Raya el 4-0, en más de una ocasión, con otras tantas intervenciones de mérito. Si no fuera por el tres veces ‘Guante de Oro’ español... Además de al campeón del mundo, Mikel Arteta se encomendó, para los últimos 10 minutos, al jovencísimo Max Dowman. Pero ni así. Entre ocasiones locales y un palo de Malick Yalcouyé, otra de las próximas grandes ventas del Brighton, el Arsenal terminó pidiendo la hora. Sobre todo para no perder durante los próximos encuentros, esos en los que tendrá que lavar su imagen, a Declan Rice. Se jugó el inglés la roja directa en el último lance del partido, fruto de la frustración, por soltarle la pierna al atacante maliense.
Manchester United
Real Madrid
Barcelona
All Comments