Driouech y Neto fallan el gol de la victoria en los últimos minutos de un partido sin demasiado fútbol ni ocasiones.

El Elche-Celta no pasará al recuerdo. Si acaso, los más nostálgicos no lo borrarán de su memoria porque fue el día en el que Aleix Febas regresó al Martínez Valero. La afición franjiverde aplaudió la vuelta del catalán y poco más. De la atractiva propuesta futbolística que predican Anselmi y Giráldez, hubo muy poco. Solo en la recta final del partido se pudo alterar de verdad el marcador después de que Driouech mandara fuera un mano a mano ante Dituro y Neto se topase con Radu en el área con un tiro del portugués. Pero para eso, hubo que esperar al final. El acelerón que dieron Elche y Celta al final se quedó sin premio, fue insuficiente. Anselmi, después de tres semanas de parón, fue fiel a los sufridores de Cornellà y apostó por Morcillo en el eje de la defensa. La presencia del pivote en el eje fue la gran novedad ante un Celta mermado por las bajas. El Elche saltó mejor al césped. Los primeros 20 minutos fueron del equipo franjiverde. Nada más empezar, Gonzalo Villar, el más entonado, hizo una gran jugada individual, pero su tiro murió en las manos de Radu. Poco después, Rubén Sánchez le robó la pelota a Galán cerca del área y se sacó un disparo con efecto que besó la cruceta. Del Celta, apenas hubo noticias. Con Febas desaparecido, en ataque todo pasó por las botas de Jutglà, que lo intentó con un par de tiros muy desviados. La última ocasión, antes del descanso, también fue del Elche. Tete Morente, a centro de Revivo, se hizo un lío en el área del Celta y no pudo definir después de un barullo que acabó en las manos de Radu. En la segunda parte, más de lo mismo. El Elche mejoró un poco con Osorio, Neto y Cepeda en el campo y el Celta, viendo que no sufría, puso su mente en la Juventus. No obstante, un balón en largo mal defendido por la defensa del Elche dejó a Driouech solo ante Dituro. El marroquí tuvo tiempo para pensar y la tiró fuera, cruzando en exceso. El Elche también lo intentó hasta el final con una larga jugada que finalizó en las botas de Valera. El extremo metió el centro al corazón del área y apareció Neto para rematar, más fuerte que colocado. Radu metió las manos para dejar en tablas el marcador de un duelo decepcionante.