

“La mejor en muchos años”, definen desde dentro a la generación de 2009: Ponce, Garrido, Cherif, Company, Bugarín, ‘Yere’, Enzo Alves...
Ensalzaba Álvaro López desde las entrañas del Bernabéu, con el triunfo en la Intercontinental Sub-20 todavía candente, a sus chicos. A esa generación que había conquistado el póker inédito (también Liga, Copa de Campeones y Youth League). Hablaba de “historia”, hablaba de “legado”. Pero también de etapas que terminan. Y cuando una puerta se cierra, ya saben. Lo hizo la de la 2007, la base de ese aluvión de éxitos, y se abre la de 2009. “Es la mejor en muchos años”, vienen avisando en los pasillos de Valdebebas hace tiempo. La Generación de Oro, para más señas. Están preparados, los 2008 completando el puzle (Lezcano, Bailón, Lacosta, Ciria...), para recoger el testigo. Es la nueva revolución de La Fábrica. Ya en los hornos. Algunos, de hecho, ya participaron de los éxitos pasados. Yeremaiah, sin ir más lejos, fue el ‘nueve’ titular ante el Wanderers en el Bernabéu. Talentos en todas las líneas que, por mirar a lo reciente, pasaron este domingo por encima del Rayo Alcobendas. Un 0-5 del Juvenil A con dobletes de Enzo Alves (volvía de lesión y papá Marcelo no paró de aconsejar) y Álvaro Rivera (dos golazos del hijo de Alberto Rivera), dos de las joyas de 2009, y con Adri Pérez (de los veteranos de 2008 llamados a liderar) completando esa manita. También fueron titulares Cherif, el ‘pequeño Kanté’ de La Fábrica que ya ha paladeado Castilla; un pujante Beltrán Capote; y Lemaitre, un ‘perfil Huijsen’. Y en el banquillo estaban Guille Ponce, los guantes de la generación al que Mendes reclutó hace tiempo; Mateo Garrido, central que también ha debutado ya con el Castilla al que comparan con Nacho por su pundonor; o el citado Yeremaiah, cuyo olfato y físico superior le hacen quemar etapas a toda velocidad y han disparado la fe de La Fábrica en él. Los tres directos de ser campeones con la Sub-18, como un Marco Company que celebró vestido de calle y que es un interior zurdo con mucho recorrido al que asemejan por estilo a Vitinha. Con la que no estuvo por lesión Bryan Bugarín, otro zurdo talentoso que regresó ayer de la enfermería y tiene a Brasil pendiente de él. Algunos nombres ya les sonarán y los que no, apúntenlos. Ya empiezan a hacer ruido. Muchos de ellos como parte de aquel Cadete A que, con también Álvaro López en el banquillo, trituró a todos. Era la 2024-25 y los Ponce, Garrido, Lemaitre, Company, Bugarín, Del Pino, Raúl Andrei, Enzo Alves o un Yeremaiah recién aterrizado desde el Atleti lograron un casi pleno en la Superliga (29 victorias y un empate en 30 jornadas). También ganaron los torneos Al Kass y Al Abtal, este último con triunfo sonoro ante el Barcelona en el Pizjuán. El curso pasado ya comenzaron a aparecer con regularidad con el Juvenil A y alguno en Real Madrid C e incluso Castilla, cuando no eran parte vertebral del Juvenil B que se paseó en Liga Nacional con Marcos Jiménez, que no fue renovado, en el banquillo o del Juvenil C que hizo lo propio en su campeonato, con Nacho Román, ahora en el Manchester City, como director de orquesta. Por el camino, el Madrid ha ido sumando más piezas (Cherif llegó el pasado verano, por ejemplo) para aumentar el poderío de la generación. De la Generación de Oro de La Fábrica.
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