El técnico ganó con el Juvenil A Liga, Copa de Campeones, Youth e Intercontinental Sub-20. Jugó un amistoso en 2012 al lado de Di María, Higuaín, Varane...

El sábado fue el día de La Fábrica. Uno más. El día que se alzó la Intercontinental Sub-20 ante el Santiago Wanderers chileno, primera vez para un club español. Trono mundial. Para cerrar ese ciclo histórico junto a Liga, Copa de Campeones y Youth. Pero también fue el día de Álvaro López. Porque él ha sido el entrenador, junto a un López de Lerma que dirigió al Juvenil A en el arranque del curso pasado, de un Póker de Oro, inédito. Tras el éxito, miró a los jugadores: “Son una generación histórica; dejan un legado”. Pero él también es parte de esa historia. Una que lleva escribiendo desde hace poco, pero que se conjuga de victoria en victoria. Un día el talento fue él. Uno de los ‘niños’ que el primer Mou hizo debutar con el Madrid. Ahora los moldea. Aunque él vuelve a ser promesa, pero de los banquillos. La radiografía rápida la hizo él mismo, desde las entrañas del Bernabéu tras festejar: “Imagínate lo que supone esto para mí... Para un madridista como yo, que soy socio desde que nací, del Barrio del Pilar... Me traía mi abuelo al Bernabéu...”. Un madridista que jugó en el Madrid. Que llegó a ser capitán del Real Madrid C, que debutó en el Castilla y que formó parte de otra generación histórica: Carvajal, Sarabia, Lucas Vázquez, Morata, Rodrigo Moreno... Y que vivió un sueño en un amistoso en Oviedo en 2012 donde salió por Granero y compartió terreno de juego con Di María, Lass, Callejón, Higuaín, Nacho, Fabinho o Varane. El técnico era Mourinho. Entonces no pudo debutar en el Bernabéu, pero ahora sí. Era un mediocentro con oficio y buen pie. Aptitudes y actitud que le llevaron a capitanear a La Rojita hasta un Europeo Sub-17 y a formar parte de la Sub-19. Las lesiones le hicieron colgar pronto las botas, tan pronto como entendió que lo suyo eran los banquillos. Y en cuanto comenzó, voló. Fue el primer asistente de Arbeloa en un Infantil A formado por esa generación 2007 que ha sido columna en el Póker y cuando ha volado solo, ha disparado su consideración interna. En la 2025-26 y dirigió al Cadete A (29 victorias y un empate en 30 partidos de Liga, más los torneos Al Kass y Al Abtal), con la Generación 2009 que ya viene pisando fuerte (Yeremaiah, Company, Mateo Garrido, Cherif, Lemaitre, Guille Ponce...) y la pasada la inició en el Juvenil C (pleno al 15) y la acabó en el A. Y ya saben cómo terminó. En sus últimos 75 partidos, solo tres derrotas (una en eliminatoria ganada), cuatro empates (dos acabaron en victoria, en la Final Four de la Youth), 68 triunfos y cuatro títulos. En La Fábrica le tienen mucha fe. Por algo será